REGLAS DE GOLF: Bola empotrada, sí o no, esa es la cuestión

Se considera solo si está en su propio pique, hecho como resultado del golpe anterior

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“Ser o no ser, esa es la cuestión” (en inglés, to be, or not to be, that is the question), como sabemos, esa es la primera frase del monólogo del personaje Hamlet, de la obra de teatro Hamlet, príncipe de Dinamarca, escrita alrededor del año 1603 por el dramaturgo inglés William Shakespeare.

Sin duda que, así, a primera vista, podría parecer que no tiene nada que ver con el título de este artículo, pero a raíz de los rulings de bola empotrada que tuvieron lugar, por ejemplo, en el torneo del PGA Tour Farmers Insurance, la controversia creada por dichos rulings y, especialmente, el que volvió a ser protagonista directo, el jugador Patrick Reed, hizo que este asunto vuelva a la actualidad.

Creo que muchos de los que vimos las imágenes podríamos habernos preguntado durante su visión: “¿Estaba o no estaba la bola empotrada? Esa es la cuestión”.

¿Qué se entiende por bola empotrada?

Nos dice la Regla 16.3 que la bola de un jugador está empotrada solo si está en su propio pique, hecho como resultado del golpe anterior. De este punto, hay que subrayar que, primeramente, la bola debe estar en su propio pique. No nos vale que la bola quede empotrada en un pique de un golpe anterior que se encuentra en la misma zona donde ha ido nuestra bola y, por otra parte, vemos que las Reglas no determinan que la bola tenga que estar empotrada como consecuencia del primer impacto, sino que nos dicen que debe ser hecho como resultado del golpe anterior.

Es decir, que podría rebotar violentamente de su primer impacto, por ejemplo, en un camino de buggies de cemento y quedar empotrada en el segundo impacto.

Parte de la bola está por debajo del nivel del suelo

Es importante destacar que la bola debe encontrarse por debajo del nivel del suelo, debiendo haber producido una rotura del mismo y no valiendo la típica situación en la que la bola quede anidada en un rough espeso o profundo.

También hemos de señalar que las Reglas, en este caso específico de bola empotrada, son generosas, pues si el jugador no puede decir con certeza si la bola está en su propio pique o un pique hecho por otra bola, el jugador puede tratar la bola como empotrada si es razonable concluir, a la vista de la información disponible, que la bola se encuentra en su propio pique.

Debemos tener presente que una bola no está empotrada, aun a pesar de que esté por debajo del nivel del suelo, como consecuencia de algo diferente al golpe previo del jugador.

Ejemplos típicos de esto son como cuando:

La bola está aplastada en el suelo debido a que alguien la ha pisado

La bola se ha empotrado directamente en el suelo, sin haber venido por el aire

La bola se empotra cuando fue dropada al tomar alivio bajo una Regla

Cuándo se permite el alivio

Una vez que ya tenemos la certeza, de acuerdo con las Reglas, de que una bola está empotrada, veamos bajo qué condiciones podremos tomar alivio.

Para poder tomar alivio, la bola tiene que estar empotrada en el Área General. Aclarar que el Área General es una de las cinco áreas definidas en el campo y que cubre todo el campo excepto:

El área de salida, que el jugador debe usar al comenzar el hoyo que va a jugar

Todas las áreas de penalización

Todos los bunkers

El green del hoyo que el jugador está jugando

Esto es lo primero que las Reglas nos dejan claro: Que no hay alivio bajo esta Regla si la bola está empotrada en cualquier sitio que no sea el Área General.

Para el caso especial de que nuestra bola esté empotrada en el green, podremos marcarla, levantarla y limpiarla, reparar los daños causados por el pique y reponerla en el punto de reposo original.

Podría haber algunas ocasiones en las que nuestra bola se encuentre empotrada y no se nos permita el alivio sin penalización, cuyas excepciones son:

La bola está empotrada en arena, sobre una parte del Área General cuya hierba no está cortada a la altura del fairway (calle) o menor

Cuando la interferencia de cualquier otra cosa que no sea la bola empotrada hace que el golpe sea claramente irrazonable (como, por ejemplo, cuando seamos incapaces de ejecutar un golpe porque nuestra bola se encuentra empotrada junto a un arbusto).

Cómo me alivio si mi bola está empotrada

Si la bola está empotrada en el Área General y el alivio está permitido, el jugador puede aliviarse, sin penalización, dropando la bola original u otra bola dentro de un área de alivio, que queda definida como sigue:

Punto de Referencia: será el punto que se encuentra justo detrás de donde está empotrada la bola

Tamaño del Área de Alivio: tendremos un área de longitud de un palo medido desde el punto de referencia.

Señalar que nuestra área de alivio deberá encontrase en el Área General y no más cerca del hoyo que el punto de referencia. Matizar también que podría haber situaciones donde, a pesar de que nuestra bola cumpla los requisitos para poder tomar el alivio descrito anteriormente, no podamos hacerlo por alguno de los motivos anteriormente comentados.

Imaginemos que, una vez haya determinado mi área de alivio, ningún punto posible de alivio se encuentre en el área general o que habiéndolo, este punto se encuentre más cerca del hoyo. En estas situaciones, el jugador no podrá tomar alivio sin penalización, teniendo como únicas opciones el jugar la bola como reposa o declarar la bola injugable.

¿Y qué pasó con Patrick Reed en el hoyo 10?

Pues vimos un ruling sobre bola empotrada. Ruling sobre el cual se vertieron infinidad de comentarios en todas las redes sociales, foros y prensa especializada. Desafortunadamente para su historial, en el mismo se volvió a ver involucrado el jugador estadounidense Patrick Reed.

En las imágenes pudimos ver como la bola de Reed, después de rebotar en el rough, quedó en reposo en un punto diferente. A su llegada a la zona, le fue indicada la posición de la bola por una voluntaria. Reed, después de comprobar la situación de su bola, determinó que su bola podría estar empotrada.

Para ello, siguiendo escrupulosamente el procedimiento establecido en la Regla 16.4, Reed marcó, levantó y dejó su bola en las proximidades, para evitar poder ser limpiada accidentalmente. Acto seguido decidió llamar a un árbitro para que confirmara si la bola estaba o no estaba empotrada.

El árbitro, después de hablar con Reed, comprobó, tocando el terreno con sus dedos, que la bola había roto el suelo y consideró que, efectivamente, la bola estaba empotrada y, por consiguiente, permitió el alivio sin penalización en un área que seguía encontrándose en el rough, pero donde el “lie” de la bola era más benévolo para el golpe del jugador.

Dicho esto, y una vez que el árbitro ratificó que la bola estaba empotrada, podemos afirmar aquello de: “Fin de la historia señoría, no hay caso”. Desde el punto de vista de las Reglas, no hay nada que reprochar a la actuación de Reed o del árbitro en el escenario descrito.

Es cierto que en las imágenes se ve que la bola viene precedida de un bote anterior, pero esto no excluye el hecho, como ya hemos mencionado anteriormente, de que una bola se considere empotrada.

Sin duda, podríamos entrar en el fantástico mundo de la especulación y pensar que es muy difícil que una bola quede empotrada como consecuencia de un bote en ese rough tan denso y espeso. Podría ser, pero el árbitro determinó que la bola estaba empotrada.

También se ha criticado que el jugador no debería haber levantado la bola sin la presencia del árbitro, marcador u otro jugador del grupo. Esto tampoco es correcto. Las Reglas, en concreto la Regla 16.4, nos dice que si un jugador cree razonablemente que su bola está en una condición de la que se puede aliviar sin penalización bajo la Reglas 15.2, 16.1 o 16.3, pero no lo puede decidir sin levantar la bola, puede levantarla para ver si el alivio está permitido. Pero eso sí, debe marcar la posición de la bola antes de levantarla y no debe limpiarla (excepto en el green).

Algunas cuestiones a recordar

La bola tiene que estar empotrada en el Área General, excluyendo la bola que se encuentra en arena, sobre una parte del Área General que no está cortada a la altura del fairway (calle) o menor, o cuando la situación de la bola hace claramente irrazonable el realizar un golpe.

Una bola está empotrada solo si está en su propio pique. No nos vale que sea el pique de otra bola que se había producido con anterioridad.

La bola ha quedado empotrada si es como resultado del golpe anterior. Podría quedar empotrada después de un bote potente y seguiría siendo considerada como bola empotrada.

No se considera bola empotrada aquella que se empotra al ser pisada por alguien, al empotrarse directamente en el suelo, sin haber venido por el aire o al empotrarse después de ser dropada al tomar alivio bajo una Regla.

Si un jugador cree razonablemente que su bola está en una condición de la que se puede aliviar sin penalización bajo la Reglas 15.2, 16.1 o 16.3, pero no lo puede decidir sin levantar la bola, puede levantarla para ver si el alivio está permitido, aunque debe marcar la posición antes de levantarla y no debe limpiarla (excepto en el green).

Por Vicente Juan Olmos Blázquez

Juez- Árbitro Nacional de la RFEG