Julio Cortázar; «Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo. Lo que me gusta de tu sexo es la boca. Lo que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la palabra».

"A veces no necesitamos a alguien que nos arregle, a veces, sólo necesitamos a alguien que nos quiera, mientras nos arreglamos nosotros mismos"

REDACCION, Felipe de Jesús Estrada Ramírez. 28 Agosto 2021.-
En Agosto, pero de 1914
nació Julio Cortázar
Cortázar, vio la luz primera en Bruselas, Bélgica, creció en Buenos Aires, Argentina, adonde llegó a los cuatro años. Antes de convertirse en escritor fue maestro en la escuela normal y traductor para la UNESCO, trabajo en el cual se jubiló. Bestiario, su primer libro de cuentos, fue publicado en 1951. Inconforme con el gobierno de Juan Domingo Perón, ese año viajó a París, Francia, país que le dio la ciudadanía en 1981, pero sin perder su condición de argentino. Más tarde aparecieron Final del juego, de 1956; Las armas secretas, de 1959, en el que se incluye dos de sus cuentos más conocidos, “El perseguidor” y “Las babas del Diablo”, que sirvió de base para que el director de cine italiano Michelangelo Antonini filmara en 1966 “Blow-Up”. En 1962 apareció Historias de cronopios y de famas, y en 1966 Todos los fuegos el fuego; Octaedro, de 1974; Un tal Lucas, de 1979, y en 1981 Queremos tanto a Glenda. Sus novelas fueron: Los premios, de 1960; Rayuela, de 1963, su libro más conocido y considerado como una obra maestra; es una novela de final abierto que el lector puede leer a la manera tradicional o se le invita a leerla siguiendo un manual de instrucciones; 62: Modelo para armar, de 1968; Libro de Manuel, de 1973. Pameos y meopas, libro de poesía, de 1971; Los autonautas de la cosmopista o un viaje atemporal París-Marsella es un libro escrito en coautoría con su esposa, la fotógrafa estadounidense Carol Dunlop, que se publicó en 1983, al año siguiente de la muerte de ella. Julio Cortázar falleció el 12 de febrero de 1984, en París.
Frases de Julio Cortázar:
  
«Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo».
«Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio»
«Creo que no te quiero, que solamente quiero la imposibilidad tan obvia de quererte como la mano izquierda enamorada de ese guante que vive en la derecha».
«Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos».
Sacas una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, lo atas con ayuda de las palabras y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo.
Probablemente de todos nuestros sentimientos, el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.
«Hay ausencias que representan un verdadero triunfo».
«Siempre fuiste mi espejo, quiero decir que para verme tenía que mirarte».
«A veces no necesitamos a alguien que nos arregle, a veces, sólo necesitamos a alguien que nos quiera, mientras nos arreglamos nosotros mismos».
Y debo decir que confío plenamente en la casualidad de haberte conocido. Que nunca intentaré olvidarte, y que si lo hiciera, no lo conseguiría. Que me encanta mirarte y que te hago mía con solo verte de lejos. Que adoro tus lunares y tu pecho me parece el paraíso. Que no fuiste el amor de mi vida, ni de mis días, ni de mi momento. Pero que te quise, y que te quiero, aunque estemos destinados a no ser.
«Los libros van siendo el único lugar de la casa donde todavía se puede estar tranquilo».
«Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo. Lo que me gusta de tu sexo es la boca. Lo que me gusta de tu boca es la lengua. Lo que me gusta de tu lengua es la palabra».