El subalterno Juan José Domínguez deja la UVI y Aguado recibe mañana el alta

El subalterno de la cuadrilla de Roca Rey se encuentra a la espera de que el cirujano torácico le retire el tubo que tiene aún en el tórax

 

Madrid, 21 may (EFE).- El subalterno Juan José Domínguez ha salido de la UVI en la clínica Nuestra Señora del Rosario de Madrid, donde ha estado ingresado desde el miércoles tres ser herido de extrema gravedad en Vistalegre, el mismo día que fue también corneado Pablo Aguado, que mañana marchará ya a Sevilla a seguir su recuperación.

Domínguez se encuentra ya en una habitación de planta de este centro hospitalario de la capital de España, «totalmente consciente de lo que le ha pasado», pero, así y todo, «muy animado», al estar ya acompañado de la familia «y por la cantidad de mensajes de ánimo que ha recibido por parte de compañeros y profesionales taurinos», ha señalado a Efe el doctor Enrique Crespo.

El subalterno de la cuadrilla de Roca Rey se encuentra a la espera de que el cirujano torácico le retire el tubo que tiene aún en el tórax; mantiene puestos, asimismo, varios drenajes en la herida y está siguiendo un potente tratamiento a base de analgésicos.

Pero la mayor alegría para el doctor Crespo, encargado de operarle en la enfermería de la plaza de una fortísima cornada de cuatro trayectorias a la altura de la axila izquierda, ha sido encontrarse «juntos» a los tres heridos que deja hasta el momento la feria de San Isidro de Vistalegre, y a los que él mismo tuvo que asistir.

«Cuando he ido a ver al banderillero me he encontrado junto a él, en su habitación, tanto a Pablo Aguado como al novillero Manuel Perera, y sinceramente me ha dado una alegría tremenda verlos así de bien a los tres, algo que era impensable hace pocas horas», ha dicho.

Sobre la evolución de Aguado, que también resultó herido de gravedad el mismo día que el subalterno, Crespo ha afirmado que, aunque se encuentra «un poco molesto», mañana, sábado, por petición expresa del torero, será dado de alta para que continúe la recuperación en su Sevilla natal, seguido a partir de ahora por el doctor Octavio Mulet, cirujano de la Maestranza sevillana.

«Yo, personalmente, le hubiera dejado un par de días más ingresado, porque hay que recordar que el toro le partió el muslo literalmente, que la gente muchas veces piensa que no fue tanto, y sí lo fue. Pero él me ha pedido expresamente que quiere irse a Sevilla, que tiene un compromiso familiar, y tampoco le voy a retener aquí con una pistola», bromea el galeno.

Y sobre el último herido, el novillero Manuel Perera, también muestra una «buena evolución» de la tremenda cornada en el vientre que sufrió el pasado lunes.

«Manuel tiene ya otro semblante, se le ve mucho mejor. Ya se ha levantado de la cama y todo parece que va según lo previsto, aunque, como al banderillero, le quedan todavía unos cuantos días más de ingreso hospitalario», concluye el doctor.