«La Tauromaquia es la pasión que nos une…» Felipe de Jesús Estrada Ramírez

"Manolete",“El Monstruo” sin saberlo, hizo por última vez el paseíllo en Las Ventas de Madrid…

REDACCION. Felipe de Jesús Estrada Ramírez. 17 Julio 2021.- 16 de Julio pero de 1947; «Manolete», “El Monstruo” sin saberlo, hizo por última vez el paseíllo en Las Ventas de Madrid…

Manuel Rodríguez «Manolete» hizo el paseíllo en la plaza de Las Ventas, de Madrid fue en una calurosa tarde de sábado aquel 16 de julio de 1947… Era la Corrida de la Beneficencia. Semanas más tarde iría a su cita con el trágico destino en el ruedo de Linares, le truncaría su brillante trayectoria el toro «Islero» de la ganadería de Miura…

El público de la Monumental lo increpaba y se metió con él lanzándole varios comentarios hirientes: ¡Ya era hora de que vinieras a Madrid! El segundo de su lote, un toro áspero y manso de Bohórquez, derrotó de forma seca y le hirió en la pierna izquierda. «Manolete», profesional, valiente y figura de la tauromaquia continuó su faena mientras un hilo de sangre le bajaba por la pantorrilla tiñendo la media… Ejecuta contundente la suerte suprema y por su propio pie entró en la enfermería de la plaza. El público se puso en pie y pidió las orejas como recompensa a su valor y pundonor…

Fue una tarde para la historia… Aquel 16 de julio de 1947 triunfaron Manolete quien fue corneado en esta su última tarde en la madrileña plaza de Las Ventas y Pepín Vazquez quien salió por la Puerta Grande en la Corrida de la Beneficencia… Los acompañaba en el cartel «Gitanillo de Triana»… Manolete llegaba de triunfar en los sanfermines y estaba ya anunciado para la feria de julio en Valencia, pero la cornada de Madrid no le permitió regresar hasta los primeros de agosto en Vitoria. “El Monstruo” tenía agendado torear en Madrid en la Corrida de la Prensa, prevista para finales de la temporada… Pero su destino estaba marcado y en Linares lo esperaba «Islero»… Ese 16 de julio los toros eran de la ganadería de Bohórquez, de buena presentación, nobles y con casta. De buena embestida; pero peligrosa, con codicia y con celo…

 Corrida como la llamaban los que saben: «para toreros que sepan torear y que sean capaces de aguantar…» El Monstruo de Córdoba hacía vibrar los tendidos con su arte, su temple, sus pies bien plantados en la arena… Toda la atención de los tendidos estaba siempre sobre él; En el primer toro hace un extraordinario quite… El segundo toro que le tocaba en suerte, fue regresado a los corrales por cojo… Y toreo uno de Vicente Charro, con el que Manolete se mostró como la primera figura que era del toreo… Toreo al natural con gusto, con cadencia, manchándose el traje… Más cerca imposible… Fue una faena justa, sobrada por su deseo de agradar… No tuvo suerte al matar, pinchó tres veces y perdió con el acero la oreja que tenía ganada, dio la vuelta al ruedo con el reconocimiento en la plaza…. El quinto que le tocó en suerte salió abanto, correteó y salió suelto de los caballos; pero Manolete, cuando cogió la muleta, iba dispuesto a encelarlo. La faena fue a más; del tanteo a más cerca, más cerca todavía, y en un instante el toro le hirió en la pierna, sin derribarle, de la pierna salía sangre, fue un aviso… Una premonición a la tragedia de Linares y Manolete siguió con la faena, con el ansia de que no se le escapara, por la cornada, el triunfo… Dio unos naturales magníficos y en la suerte suprema logró una magnífica estocada, y hasta entonces consintió que las asistencias le llevasen a la enfermería, hasta donde Pinturas fue portador de las 2 orejas que le habían sido concedidas… Cumplió Manolete, a cabalidad con la expectación y Manolete como cada tarde, estaba en su sitio de primera figura aun a costa de su sangre, con pundonor, con su arte único de gran torero… Pepín Martin Vázquez, tuvo una de sus tardes más afortunadas, estuvo magistral con la capa y con la muleta… Los tendidos lo apreciaron y lo ovacionaron, su toreo de capa fue de gran mérito, haciendo quites que provocaron el entusiasmo y algarabía de los aficionados… Los toros le han pasado muy cerca, y él se ha desenvuelto con ese garbo que gusta a las muchedumbres… Hizo Pepín un toreo reposado que gustó mucho a los presentes…

En el sexto toro, puntifino de gran cornamenta con su toreo dominó al de Bohórquez, le hizo pases emocionantes y estuvo certero con la espada y a los dos los descabelló a la primera, se le concedieron sin discusión en el primero una oreja con fuerte petición de la segunda y la vuelta al ruedo y en el sexto las 2 orejas para salir en hombros por la puerta grande hacia la calle de Alcalá….. Gitanillo de Triana le tocó lo peor del lote y por voluntad y empeño no paró y el respetable le reconoció con palmas a la muerte de sus dos toros…

 

Felipe de Jesús Estrada Ramírez.

Cronista de la Ciudad…