«La Tauromaquia es la pasión que nos une…» Hagamos de éste 2021 el año más Taurino a pesar de las adversidades…

En la temporada de 1966 tuvo mucha actividad, alcanzando las 52 corridas. El 13 y el 17 de febrero toreó en Lima, Perú, el 13 de marzo actuó en el coso colombiano de Bogotá, y el 21 en la plaza venezolana de Táriba.

En Octubre, pero de 1975,
falleció Antonio Bienvenida
la quintaesencia del arte de torear…
«Delante del toro
me sentía muy solo.
Era el diálogo mudo
de dos soledades,
porque también el toro
se siente muy solo
delante del torero»
«Es que… ¡Torear es tan difícil!»
«El arte en el toreo
es todo lo que sobra
cuando una suerte
se ha ejecutado
conforme lo mandan
los cánones»
Antonio Bienvenida
«La Tauromaquia
es la pasión que nos une…»
Hagamos de éste 2021
el año más Taurino
a pesar de las adversidades…
Felipe de Jesús Estrada Ramírez.
Cronista de la Ciudad…
(Bibliografía al final del texto)
«El cuadro de Vázquez Díaz, terminado en 1956,
coincide con la obtención de la Oreja de Oro, galardón de la Prensa,
con motivo de la corrida en que alternó con Manolo Vázquez y Gregorio Sánchez…
El retrato del torero sentado y de perfil subraya en primer lugar su majestad y prestigio…
No sólo es un torero excelso, sino un Excelentísimo Señor,
en posesión de la Cruz de la Beneficencia, que le ha sido concedida en atención
a sus numerosas y desinteresadas actuaciones en corridas benéficas
y al frente de la presidencia de la Asociación Benéfica de Toreros, que fundara Bombita»
«En el óleo de Baldomero Romero Ressendi aparece Antonio erguido, en un «tres cuartos»,
vestido de grana y oro con gran empaque, gesto serio, altivo, seguro de su valer,
bien liado el capote, prieto y ceñido. Con la mano derecha sostiene la montera
como una corona de rey a punto de dejarla bien puesta sobre sus sienes.
Altanero, pero no ensoberbecido. Digno sin duda de figurar
en una selección de «retratos con dignidad…»
La mirada del toreo, de Fernando Claramunt.
«Allí en donde hay un Bienvenida hay un torero…»
Antonio Bienvenida uno de los toreros más emblemáticos del siglo pasado, hijo del mítico Papa Negro. Antonio Bienvenida, estaba retirado de los ruedos, pero nunca dejó la vocación que tanto le apasionaba y era su razón de ser desde que tenía uso de conciencia y además de actuar en muchos tentaderos, no había interrumpido sus viajes al campo y seguía vistiendo el traje corto para participar en festivales benéficos a los que con gusto y buena
disposición actuaba. El último en el que participó fue en la localidad charra de Tamames de la Sierra, el 30 de septiembre de 1975. Días después, el 4 de octubre, que se cumplía el aniversario de la muerte de su padre, el mítico Papa Negro y Antonio había acudido con parte de la familia a una misa organizada por la hermandad de San Roque de la localidad madrileña de Colmenar de Oreja, a la que le unían estrechos vínculos desde que los hermanos Bienvenida, con su legendario progenitor al frente, aceptaron torear una serie de festivales para sufragar la reconstrucción de la ermita del santo, arrasada durante la Guerra Civil. Al mediodía se organizó una excursión campera. Antonio; su hermano Ángel Luis;
 sus respectivas familias; los Graña, unos íntimos del Perú que querían ver torear al veterano maestro y también el joven Miguel Mejías, el último de los Bienvenida que se vestiría de luces aunque no llegó a tomar la Alternativa, fueron a los campos de El Escorial. Se habían encerrado unas becerras en la finca Puerta Verde, de la ganadera Amelia Pérez Tabernero. Las faenas transcurrían con relajada normalidad. Antonio Bienvenida había toreado con su acostumbrado magisterio lidiador a una vaca, de nombre Conocida e hija de un toro que fue indultado en Segovia años atrás. Miguel y Álvaro, otro sobrino del maestro, participan en la lidia y apuran los últimos muletazos del animal que es sacado de la plaza por la puerta del campo de la forma acostumbrada. En las corraletas de la placita serrana aguarda otra vaca, bautizada como Curiosa en el herradero, que no hace nada bueno, ni malo durante la tienta. Antonio alecciona a Miguel y se decide a dejarla marchar. La puerta la maneja su hermano Ángel Luis que no puede advertir que la anterior becerra, Conocida, había quedado agazapada junto a los muros de la plaza. El viejo torero había quedado de espaldas y no pudo esquivar la violenta entrada de la becerra que le volteó aparatosamente haciéndole caer de mala forma. Bienvenida había girado sobre las vértebras cervicales para quedar inerte sobre el pequeño ruedo. Nadie pensaba que fuera un percance fatal…
 Fue trasladado a la casa de la finca, en espera de una ambulancia; transcurrió demasiado y valioso tiempo… Las lesiones que se produjo al caer fueron irreversibles: Fue trasladado a Madrid a la clínica de la Paz y donde se hizo todo lo posible por la ciencia médica, pero los daños eran irreversibles… Fallecería por la tarde del día 7… La noticia de su muerte produjo una enorme conmoción en todo el mundo taurino y en la sociedad, pero sobre todo entre las clases más humildes, para quienes Antonio Bienvenida además de figura del toreo era un gran benefactor y un gran ser humano… Al día siguiente, antes del entierro, se congregó una emocionada multitud abarrotando la plaza de Las Ventas, se dio una vuelta al ruedo al féretro con sus restos y salió a hombros por última vez para entrar a la gloria del toreo… Fue sepultado en el cementerio Sacramental de Santa María
Madrid: Al momento de fallecer, el día del Rosario el 7 de octubre, el maestro Antonio Mejías Jiménez ya estaba retirado oficialmente de los ruedos. Su última actuación de luces fue la temporada anterior el 5 de octubre de 1974, su hermano Ángel Luis había recibido el brindis del último toro que había matado de luces en la antigua plaza de Carabanchel después de alternar con Curro Romero y Rafael de Paula quien realizó una gran faena ese día. Ese mismo año había hecho un último paseíllo en la plaza de la Real Maestranza de Sevilla, también con Romero, y en un cartel que cerraba el jerezano Currillo…
Antonio Mejias Jiménez, Bienvenida. Por los negocios y oficios taurinos de su padre y familia nació en Caracas, Venezuela el 25 de junio de 1922. Poco después del nacimiento, su familia se trasladó a Sevilla, España, de donde era originaria su madre. Después se trasladaron a Madrid… Fueron 7 los diestros de la distinguida Dinastía de igual apodo, entre los cuales su padre, Manuel Mejías Rapela, y sus hermanos Manolo y Pepe, lograron ocupar un lugar destacado en la Historia del Toreo; Antonio era el tercero de una gloriosa dinastía. Siendo un niño tomó la afición, empezó a torear a los 5 años una vaquilla y a los siete participó en una becerrada benéfica en Sevilla, donde luce con facilidad un arte exquisito…
Fue becerrista desde 1936, se presenta como novillero en Madrid el 3 de agosto de 1939, junto a Joselito de la Cal y Rafael Ortega Gallito. En 1940 triunfa cuatro de las cinco tardes que toreó en Sevilla. Se perpetuó en la memoria de los aficionados y de las crónicas taurinas un quite por chicuelinas que instrumentó en una de esas actuaciones… Tenía un amplio conocimiento de los secretos de la lidia, pero tuvo en su exitosa carrera numerosas cornadas por el sitio en el que toreaba… La primera fue en Huelva, el 3 de agosto de 1940, apenas iniciaba su carrera; en Granda, sufrió otra cornada importante, todavía como novillero, en 1941.
El 18 de septiembre de 1941 realiza en Madrid una fabulosa faena, llamada «la de los tres pases cambiados», en la estela de Reverte, que quedó en la memoria de las grandes faenas… Tomó la alternativa en Madrid el 9 de abril de 1942, siendo su padrino su hermano Pepe, estoqueando con él cinco toros de Miura y uno de Tovar. El toro de la ceremonia se llamó Cabileño, de pelo cárdeno. Fue con toros de Miura porque así lo quiso Antonio, de acuerdo con Pepe, que le iba a dar la alternativa. Al llegar a Madrid, los toros se cornearon entre sí y hubo que reemplazarlos por toros de otra procedencia. Antonio se negó y la autoridad ordenó que fueran los dos hermanos a prisión durante 3 días, hasta que trajeron suficientes miuras para realizar la corrida… El 18 de junio de 1942 llegó el primero de sus grandes triunfos en Madrid, en la corrida de la Prensa, mano a mano con «Morenito de Talavera», que confirmaba la alternativa. El 2 de julio de esa misma temporada obtuvo en Madrid otro gran éxito, cortando orejas… El 26 de julio, en Barcelona, con el toro Buenacara, del hierro de Ignacio Sánchez, antes Trespalacios, le da una cornada gravísima en el vientre, al intentar darle, sin preámbulos, el famoso pase cambiado a muleta plegada, le detuvo su temporada y casi termina con su carrera, estuvo con riesgo de perder la vida… Se le administro la Extremaunción… Durante muchos días la afición y el mundo taurino estuvieron al pendiente de los partes facultativos y en todos se anunciaba el estado gravísimo del maestro. Su hermano Pepe le había prevenido antes de la corrida: «Ten cuidado, que te ha tocado uno de Trespalacios como el que casi mata a papá en Madrid… Ese pase no puedes darlo siempre, ya sabes. Recuérdalo…» Su vida estuvo en serio peligro y tarda dos meses en reponerse. También se recuerda la cornada en el cuello en Madrid el año 1956… Fue torero de tardes memorables pero también de fracasos sonados. A Antonio Bienvenida, ni en Madrid que era su plaza se le perdonaba lo mal hecho. Las más encendidas broncas las tuvo Antonio, pero también las tardes de triunfos sublimes. Controvertido en su gran trayectoria sufrió la denuncia del afeitado, que puso en evidencia a las muchas figuras que se aprovechaban entonces de aquella corruptela. El toreo al natural nadie lo ha interpretado con mayor autenticidad. En la corrida del Montepío del año 1955, una de las faenas históricas de su meritoria carrera, lidió 6 toros con asombrosa perfección y les hizo 6 faenas de muleta distintas. Todo tipo de suertes iba desgranando según las condiciones de cada toro. Hasta en un derribo sorprendió el quite que le hizo al picador caído al descubierto, envolviendo la cara del toro con el capote para que no lo viera. La tarde iba apoteósica y en el cuarto toro alcanzó la cumbre: ligó tres tandas de naturales en un exiguo espacio de redondel que enloquecieron a la afición y dejaron la muestra de lo que es el bien torear. También se recuerda la faena que hizo en San Sebastián de los Reyes a un toro de Cembrano que ha quedado como la mejor de su vida aunque quedaron también en la memoria de la afición que cuajó al peligroso toro lidiado en primer lugar…
Antonio Bienvenida. Venezolano de nacimiento, sevillano de sentimiento y madrileño predilecto por adopción, por lo que hizo el maestro Antonio en Madrid es para no olvidarle nunca, para recordarlo siempre… Cada vez que se anunciaba en Las Ventas se aseguraba el lleno y donde toreaba tenía una legión fieles partidarios que a todas partes lo seguían… Antonio Bienvenida fue el referente de la pureza, la torería y el conocimiento de la lidia. Estuvo en Madrid desde su alternativa con una corrida de Miura en 1942. Contabilizó 11 Puertas Grandes, sólo superado por los grandes maestros Paco Camino y El Vit, que lidera el podio de salidas a hombros en la Monumental de las Ventas con 14. Antonio el tercer hijo del Papa Negro ostenta también el récord de lo que ahora se llaman encerronas con seis toros. Intentó con doce toros en solitario, el 16 de junio de 1960 emprende la gesta de torear como único espada en dos sesiones, una vespertina y otra nocturna, doce astados, cada uno de un hierro distinto. Cuando llevaba toreados nueve, tuvo que abandonar, el gesto del maestro se debe considerar como un triunfo, de su gran voluntad incansable… Tras el intento frustrado de estoquear doce toros, comienza el declive artístico de Antonio Bienvenida, que ve cómo sus contratos se van reduciendo. En ese año de 1960, sólo se viste de luces 12 veces. La siguiente temporada actúa 17 veces, que se reducen a trece en 1962. El 18 de julio de 1961, en la plaza barcelonesa de Las Arenas, recibe otra cornada, de pronóstico grave. En esta ocasión es un toro de la ganadería de don José Matías Bernardos le cornea en el muslo derecho.
En la temporada de 1963 el maestro Bienvenida motivado reaparece. Hace el paseíllo en Las Ventas, el 30 de junio, corta tres orejas a los toros de Carlos Núñez. Esa puerta grande en Madrid es su mayor éxito ese año. El 29 de septiembre torea en su natal Caracas, con toros de Xajay, alternó con Félix Briones y Luis Sánchez, Diamante Negro. Ese año de 1963 completó 21 actuaciones y el siguiente sumó 25. En la campaña de 1964 obtiene un gran triunfo el 15 de mayo en la plaza de Vista Alegre, en el barrio madrileño de Carabanchel, enfrentándose en solitario a seis toros de Félix Moreno de la Cova, Antonio se llevó cinco trofeos y salió a hombros por la puerta grande. Los días 7 y 8 de agosto torea en Colombia, los dos días en la plaza de Medellín. En la corrida del día 7 un toro es devuelto al corral, pero esto es sólo una anécdota en la carrera de Antonio, a pesar de que a veces tuvo problemas con la espada. Una de las mejores faenas de su vida fue el 5 de septiembre de 1964, con un astado de la ganadería de Cembrano en el coso de San Sebastián de los Reyes. El 16 de mayo de 1965 repite su gesta del coso de Vista Alegre, con toros de la sangre de Saltillo y un astado de Juan Antonio Álvarez. Esa campaña de 1965 toreó con 27 corridas, mención aparte es lo realizado por el maestro en la corrida concurso de Jerez. Bienvenida toreaba mano a mano con Antonio Ordóñez y en el quinto toro, de nombre Cubanosito, Bienvenida no permitió a Ordóñez que entrara a quites. Asumió la lidia, ordenó al picador que se colocara en un determinado lugar y desarrolló un recital de toreo de capa poniendo en suerte al toro, que se arrancaba presto al caballo, desplegando un fastuoso surtido de lances ante el asombro de la afición jerezana que disfrutaba con aquel espectáculo. Con la muleta, Bienvenida toreó por la derecha y por la izquierda sin ayuda de estoque logrando en cada pase exhibir la nobleza del toro, que fue indultado…
En la temporada de 1966 tuvo mucha actividad, alcanzando las 52 corridas. El 13 y el 17 de febrero toreó en Lima, Perú, el 13 de marzo actuó en el coso colombiano de Bogotá, y el 21 en la plaza venezolana de Táriba. Éste es el año en que se retira del toreo. La despedida de los ruedos fue en Las Ventas, en Madrid el 16 de octubre de 1966, después de estoquear toros de los hierros de Urquijo de Federico, Graciliano Pérez-Tabernero, María Montalvo, Salvador Guardiola y dos astados de la ganadería de El Pizarral. Antonio corta una oreja al toro de Graciliano, a los dos de El Pizarral . Tras la muerte del sexto de la tarde su hermano Pepe le corta la coleta… Nunca se retiró del toro, Antonio continuó actuando en festivales benéficos de forma altruista. Alternaba su afición con sus negocios dedicados al mundo del automóvil… En 1970 se plantea su reaparición y comienza a entrenar en el campo con Luis Miguel Dominguín, que también preparaba su retorno a las plazas en aquella época. Llega a entrenar incluso con los jugadores del Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu. El regreso es el 18 de mayo de 1971, en Las Ventas, con toros de Samuel Flores, en una corrida en la que confirmaba alternativa el mexicano Curro Rivera y el tercer espada de la tarde era Andrés Vázquez…
Antonio Bienvenida, quintaescencia del clasicismo y pureza en el arte del toreo y a quien el paso de los años solo ha ido engrandeciendo la figura de quien personificó los conceptos fundamentales, como el clasicismo y la pureza, como la armonía y la naturalidad, las grandes verdades del toreo y de la lidia…
Viva por siempre
en nuestra memoria
el Maestro Antonio
y la Dinastía Bienvenida…
Bibliografía: Joaquin Vidal/Gerardo Diego. Égloga de Antonio Bienvenida. Del libro La suerte o la muerte/La mirada del toreo, de Fernando Claramunt/La Fiesta Prohibida-Manuel Hernández.