
Tal Día Como Hoy,
7 de julio pero de 1922,
el Día de San Fermín,
se inauguró la Plaza de Toros
de Pamplona, Iruña
Centenario 1922-2022
“El Corazón de la Fiesta”…
Hay que anudarse el pañuelo al cuello
instantes después de que el chupinazo

inauguró las fiestas este 6 y hasta el
“Pobre de mí” que despide la última
celebración de los Sanfermines
este 14 de julio…
«La Tauromaquia
es la pasión que nos une…»
Hagamos de éste 2022
el año más Taurino
a pesar de las adversidades…
Felipe de Jesús Estrada Ramírez.
Cronista de la Ciudad…
(Bibliografía al final del texto)
Saleri II, Juan Luis de la Rosa y Marcial Lalanda hicieron el primer paseíllo, para lidiar toros del hierro de Vicente Martínez. Desde su inauguración, la monumental de Pamplona solo ha visto interrumpida su actividad en dos ocasiones, y ambas durante dos años, por motivo de la Guerra Civil en 1937 y 1938 y por la pandemia de la Covid-19, en 2020 y 2021. Desde su construcción La plaza de toros es propiedad de la Casa de Misericordia de Pamplona Meca que fue la institución que se encargó de construir la nueva edificación.

El Ayuntamiento de Pamplona no quería correr con los gastos de construcción de una nueva plaza de toros en la ciudad, ni tener que dedicarse a su administración. La Casa de Misericordia, es quien desde su inauguración gestiona su uso y los espectáculos que en ella se producen y que desde el primer momento se había decantado por encargase de la idea, no tenía capital suficiente para llevar a cabo la obra y construcción del nuevo coso, que tenía que emplazarse de manera obligatoria muy cerca de la anterior plaza y fue proyectado por el arquitecto Serapio Esparza, exigía la demolición de la plaza de toros vieja, construida en el año 1851 sobre los cimientos de la levantada en 1844, y el derribo del Teatro Gayarre, que cerraba la Plaza del Castillo entre el Palacio de Diputación y el Crédito Navarro. El proyecto colocaba la nueva plaza muy cerca de donde estaba la vieja y a escasos metros de la calle Estafeta, ya que el encierro que se corre por la mañana debía de seguir teniendo su fin al terminar la calle Estafeta, solo con el pequeño cambio de que los toros antes giraban a la derecha para recorrer los metros hasta los corrales de la plaza, y con la nueva, cuando los toros salen de Estafeta giran a la izquierda para buscar el callejón de acceso al ruedo.

En estos 100 años de gloria Francisco Ruiz Miguel, encabeza la lista con 35 paseíllos y 13 orejas cortadas, seguido de Antonio Ordóñez con 32, Dámaso González tiene 31 y Diego Puerta 30, que además tiene el récord de trofeos, con 43, mientras que entre los que aún siguen en activo, se acerca El Juli, con 27 corridas y la opción de superar este año en trofeos a Ordóñez, con el que iguala a 32. Entre las ganaderías que han lidiado en la Monumental, que son más de 200 y que han aportado casi 6,000 toros. La legendaria de Miura las lidera con 58 corridas, de las que 40 han sido anunciadas de forma ininterrumpida desde 1979. Tras la divisa sevillana se sitúan, en número de festejos, las de Pablo Romero con 34, las de la casa Guardiola 31, la del Conde de la Corte 30 y la de Marqués de Domecq 28, como estrellas ganaderas de unos Sanfermines que, desde 1959, también llevan el sobrenombre de Feria del Toro, por la seriedad y el tremendo trapío de los que salen por sus chiqueros.
Los responsables de la Meca exigieron al Ayuntamiento la cesión gratuita del terreno donde debía levantarse la plaza, la entrega de los materiales de la vieja y la apertura de un préstamo mediante la emisión de obligaciones. Los junteros de la Misericordia mantenían que la gestión y explotación de la Plaza de Toros redundaría en beneficios para la Casa de Caridad, fin principal y único de todo el proyecto.
En sólo un par de semanas, el Ayuntamiento de Pamplona aprobó la cesión a perpetuidad de los terrenos de la plaza, el solar que venía a prolongar la calle Estafeta y contiguo al emplazamiento de la primera piedra del Ensanche Pamplonés que se había colocado el 29 de noviembre de 1920, patrón de San Saturnino.
La Casa de Misericordia encargó la plaza al arquitecto Francisco Urcola Lazcanotegui, que era el autor de la Plaza de toros de San Sebastián conocida popularmente como “El Chofre”, y de la Monumental de Sevilla, que fue finalmente derribada, supuestamente por defecto de construcción. Urcola tenía lazos familiares con Pamplona al estar casado sucesivamente con dos hijas del alcalde de la ciudad, Joaquín Iñarra Ruiz: enviudó de María Luisa Iñarra y más tarde se volvió a casar con su hermana Teodora. La idea primera era que la Plaza estuviera disponible para los Sanfermines de 1921, el arquitecto les aclaró a los responsables de la Meca que no estaría terminada para esa fecha y también los convenció de construir la plaza con hormigón armado y que el aforo sería entre 12,200 y 13,600 espectadores, aproximadamente. El día 10 de agosto de 1921 la plaza de toros vieja fue consumida por un incendio, suceso que aceleró las obras de la nueva que ya estaba en construcción. El presupuesto definitivo fueron 1,270,750.00 pesetas y las obras se adjudicaron a Martinicorena, Mendizábal y compañía en febrero de 1921. La plaza se terminó en 16 meses, un tiempo récord para esa época, tomando en cuenta que no se contaba con la tecnología y materiales prefabricados actuales.
El 6 de julio de 1922 se colocó la bandera en el mástil de la plaza y se dispararon cohetes para celebrar que el coso ya estaba lista para su inauguración.

El 7 de julio hace un siglo se corrió el primer encierro con toros de Vicente Martínez que terminó en la nueva plaza con la gran novedad de que el recorrido giraba ahora hacia la izquierda de la calle Estafeta, en lugar de hacia la derecha de la plaza vieja. Además, el último tramo era y es cuesta abajo, ya que hay un ligero desnivel de 2,30 metros del actual Coso con la calle Amaya. Aquella primera mañana sanferminera terminó con un gran montón justo a la entrada del coso, aunque milagrosamente sin heridos de importancia.
Por la tarde de ese 7 de julio se lidiaron 6 toros para Lalanda, Barrera y Ortega, aunque no hubo lleno del todo en los nuevos tendidos de la plaza. El primer toro que saltó al ruedo de la nueva plaza de Pamplona fue de los Herederos de Vicente Martínez se llamaba Piñano.
Para que se cortara la primera oreja hubo que esperar al día 9 y fue para Juan Anlló, «Nacional II, el mismo torero que abrió por primera vez la puerta grande de la nueva Plaza de Toros de Pamplona el 11 de julio de 1922 con toros de Miura.
La plaza de toros de Pamplona fue posteriormente ampliada en 1967 y en 1970 se instaló la iluminación eléctrica en la plaza, y en el año 1983 se estrenó la cubierta actual de la andanada y fue reformada y remodelada en 2005, por exigencias de la legislación Navarra en materia de seguridad de espectáculos, dotando a la plaza con más salidas y mayor número de vomitorios, y de pasillos. Esta reforma no afectó al número de localidades al bajar más el albero y hacer una nueva fila denominada segunda contrabarrera. Actualmente luce un aspecto inmejorable para celebrar sus 100 años de vida y tiene un aforo de 19,721 espectadores. Junto a la puerta del callejón, se encuentra el Monumento a Hemingway, realizado en 1968 por Luis Sanguino y cerca de la puerta principal se encuentra el Monumento al Encierro escultura de bronce colado de Rafael Huerta que recrea un momento congelado de la carrera.
Bibliografía: Fernando Pérez Ollo-Historia de la actual Plaza de Toros de Pamplona 75 aniversario/El Libro de oro de Navarra -Varios autores 1997



