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Al aumentar la anticipación por el debut del Global Solo Challenge (GSC), destacamos a dos participantes australianos cuyas fascinantes historias realzan el espíritu de esta vuelta al mundo en solitario y sin escalas. Cada navegante aporta una combinación única de experiencia, habilidades y motivación personal tan diversa como el desafiante mar que se disponen a conquistar. Ya seas un entusiasta de la vela o simplemente estés fascinado por la perseverancia de estos individuos y su anhelo por realizar un sueño, sus perfiles les engancharán, convirtiéndoles en fervientes seguidores de sus extraordinarias travesías.
Conozcan a Kevin Le Poidevin, un exmilitar reconvertido en marinero, cuyas impresionantes habilidades en aviónica y su dedicación a la filantropía están destinadas a hacer de su circunnavegación algo inolvidable. Igual de cautivador es Henry Rourke, un experto en finanzas y marinero experimentado que ahora considera a Suiza como su hogar, pero que está ansioso por circunnavegar el globo bajo la bandera australiana. Estos perfiles ofrecen una mirada a sus emocionantes preparativos de cara a este formidable desafío. Embárquensen en este viaje con nosotros mientras exploramos sus caminos hacia el GSC.
Kevin Le Poidevin

Kevin Le Poidevin, un participante australiano en el Global Solo Challenge (GSC), cuenta con un conjunto de habilidades excepcionalmente variado que le ayudará a enfrentar su circunnavegación. Nacido en Inglaterra, Le Poidevin emigró a Australia a la edad de dos años. Comenzó su carrera como mecánico de vehículos, operador de vehículos de rescate de ambulancias y patrón de rescate aéreo marítimo voluntario. A la edad de 29 años, se unió a las Fuerzas Aéreas Australianas donde amplió sus habilidades, convirtiéndose en un técnico avanzado en aviónica con experiencia en radar, radio, sistemas eléctricos, así como en diagnósticos, reparación y mantenimiento de aeronaves.
Durante su tiempo en las Fuerzas Aéreas, Le Poidevin lideró un equipo en un ejercicio de gestión de la fatiga y evaluación de riesgos, adquiriendo habilidades útiles para las regatas de altura en solitario. Trabajó principalmente en el F/A-18 Hornet y participó en la introducción del avión Lockheed Martin F-35 Lightning. Tras un período en el departamento de reclutamiento de las fuerzas de defensa, sumó la psicología y las estrategias de reclutamiento a su conjunto de habilidades. Sus 31 años en el ejército culminaron con él como oficial en ingeniería y gestión de proyectos.
A pesar de su ajetreada carrera, Le Poidevin mantuvo su amor por la vela, habiendo recorrido más de 50,000 mn a vela y participado en la Solo Tasman Challenges y la Sydney-Hobart.
Después de jubilarse, se inscribió en el GSC, cumpliendo su sueño de una circunnavegación en solitario. Su barco, el Roaring Forty, actualmente se encuentra en proceso de remodelación en España. Como parte de su preparación, completará una travesía en solitario de 2,000 millas para calificar.
Le Poidevin es respaldado por el Team Aviator Ocean Racing, compuesto por él, su esposa y un amigo. Después del GSC, tiene planes de entrenar a veteranos en Australia para enfrentar nuevos desafíos a través de Aviator Ocean Racing. Además, apoya a las organizaciones benéficas ‘Soldier On’ y ‘Brain Tumour Alliance Australia’.
Henry Rourke

Por otro lado, tenemos a Henry Rourke, un navegante australiano que actualmente reside en Lugano, Suiza, y está listo para participar en la primera edición del Global Solo Challenge (GSC). Este experto financiero de 58 años está entusiasmado con la idea de navegar solo alrededor del mundo por primera vez y prevé que el GSC, con sus salidas escalonadas y gracias a la gran variedad de participantes, atraerá a una audiencia significativa a nivel mundial.
Rourke ha tenido un amor de toda la vida por los deportes acuáticos y la navegación, y su experiencia incluye travesías en solitario, a dos y con tripulación, una Transat en solitario y la regata a dos de Antigua a Bermuda en 2019. También ha participado en varias regatas en solitario y con tripulación de media distancia. Su deseo de navegar solo alrededor del mundo lo llevó a considerar el Vendée Globe y el Golden Globe antes de decidirse finalmente por el GSC.
El barco elegido por Rourke para participar en el GSC es un 53 pies diseñado originalmente para regatas en solitario alrededor del mundo. Actualmente amarrado cerca de San Remo, en Italia, este moderno barco de popa plana y hecho de fibra de carbono cuenta con una quilla basculante, que mejora considerablemente la velocidad al controlar la escora. El barco no tiene la superficie vélica de un IMOCA y las velas no requieren tanto esfuerzo por parte del patrón, una característica que Rourke valora.
Su barco está en fase de finalización. Sin embargo, el trabajo en el barco sigue en curso, con la finalización del sistema hidráulico de la quilla basculante pendiente que ha retrasado el lanzamiento del barco durante meses, poniendo incluso en peligro toda la campaña. Henry continúa con el duro trabajo de preparación y una vez que la quilla esté lista y el barco sea lanzado, Rourke planea completar su navegación de calificación de 2.000 millas durante el verano. Dado que su barco es uno de los más rápidos su salida es entre las últimas desde A Coruña a principios de diciembre, lo que le da un poco más de tiempo para prepararse.
Actualmente, Rourke sigue buscando patrocinadores o socios, ofreciéndoles un retorno significativo de la inversión considerando la cobertura mediática global que recibirá el evento a través de internet. Su esposa, Alice, profesora de educación especial, apoya su participación en el GSC.
Redacción
Redactor de contenidos y director de Suite Información.
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