La vuelta de vacaciones de la Fórmula 1 no ha dejado ningún cambio notorio en el rendimiento de los coches. La igualdad sigue imperando entre Mercedes, McLaren y Ferrari, aunque las flechas plateadas parece que siguen teniendo un puntito más. Hoy no fue Antonelli, quien ya no muestra la superioridad de los primeros Grandes Premios, si no George Russell, quien logró desde la pole position la victoria en la carrera al sprint.
En cuanto al Mundial quizá no sirva de mucho, pero sí es un aviso a su compañero de escudería de que el Mundial es muy largo y Russell está preparado para recortar los 56 puntos de ventaja que tiene el italiano tras la carrera de hoy.
Una carrera con muy pocos movimientos
La salida empezó con los hispanohablantes Carlos Sainz Jr., Fernando Alonso y Sergio Pérez tomando la decisión de salir desde el ‘pit lane’, cambiando componentes en sus coches tras su mal rendimiento en la clasificación de ayer.
El semáforo cambió del rojo al verde, pero lo que apenas no cambiaron fueron las posiciones de los candidatos a sumar puntos en la carrera de hoy. Tan solo Kimi Antonelli consiguió pasar en la primera curva a Oscar Piastri, consiguiendo subir de la quinta a la cuarta plaza.
Sin crear grandes diferencias, pero el tren parecía establecido en el ‘Top Ten’, con Russell liderando, Norris y Leclerc ocupando las otras dos posiciones de podio, Antonelli y Piastri con los posiciones cambiadas de la salida y Verstappen, que corría en casa, en una pelea en la que luchaba por pasar al australiano mientras miraba al retrovisor y veía el coche rojo de Lewis Hamilton, que iba en séptima plaza.
Los siete magníficos… y el resto
Está claro que esos son los siete que coches que comandan la Fórmula 1. Como dato, en la vuelta, la diferencia entre el primero y el séptimo era menor que la que había entre Hamilton y Gasly, 7º y 8º, que ascendía a los 17 segundos. El francés solo tuvo como rival por el último punto de esta carrera del sprint al brasileño Bortoleto, pero el de Alpine no sufrió en ningún momento para sumar ese punto.
Pasaban las vueltas y el principal movimiento estaba en las posiciones traseras. Fernando Alonso buscaba progresar puestos, con batalla ante Lance Stroll incluida, y Sainz tenía incluso que pasar por el pit stop, algo extrañísimo en una carrera al sprint debido al mal rendimiento de su Williams.
La estrategia de los neumáticos blandos le sale cara a Leclerc
De los diez primeros, el único que había decidido usar neumáticos blandos en vez de neumático medio era Charles Leclerc. Algo con sentido si el objetivo es adelantar en las primeras vueltas, pero el monegasco las conservó y fue capaz de adelantar a Lando Norris a siete vueltas para el final de los 24 giros que estaban estipulados. Leclerc conseguía la segunda plaza, y el británico parecía sufrir con sus gomas y por detrás tenía a Kimi Antonelli como aspirante a ocupar esa tercera plaza.
Norris sufrió tres vueltas en las que vio el morro de Antonelli en muchos momentos, pero consiguió aguantar para subirse al tercer cajón del podio, ante un Antonelli cuyo botín de 5 puntos parecía suficiente para ser más líder aún, aumentando en cuatro puntos su renta ante Lewis Hamilton.


