REDACCION. Gaspar Citoler. 6 Agosto 2021.- Cuando conocí a mi mujer Reina, yo tenia una lancha “ Raya G” con un motor Mercury 65HP, rapidísima, para hacer esquí acuático. Con tres hijos, nos compramos una Coronet 21 con motor Volvo de cola, de 250 HP, para principalmente pescar. De nombre “Jaquetón”, que hacia una velocidad de crucero de 25 Ks. Viendo que los barcos de motor entraban cuando salían los veleros, me interesé por el tema y leí bastante de maniobra y temas de vela. Increíble que el corazón mandó sobre el cerebro, e hicimos en Junio un viaje a Pontejos (Santander, mi tierra natal) donde se hacían veleros y nos encantó un Dufour 31 rojo que estaba en fabricación para un cliente que luego decidió que fuese blanco.
Almorzamos con el dueño del astillero en el Club Náutico, nos enseñó planos, características…. y, mirándonos Reina y yo, sin pensarlo y con un buen trato, cerramos la compra… Nunca nos habíamos subido a un barco de vela. Intuía que aquel “ barcazo “… teniendo el viento como motor (aparte del Volvo 25Hp auxiliar con eje). .iba a ser un
sueño.
Mis amigos regatistas no me daban más de un año en ponerlo en venta. Lo recibimos los 1ºs días de Agosto en Banús de 1977, en un camión adaptado, con el palo y botavara aparte.
El Puerto de Benalmádena era entonces un laguito con un acceso de 3×1… un boquete, con unas pocas lanchas dentro fondeadas. En Banús no había nadie que supiera arbolarlo y ponerle la jarcia firme.
A veces hay golpes de suerte… y éste fue un chico vasco en vacaciones, que tenia una náutica en su tierra. Nos fue ayudando a todos a dejarlo listo para navegar. En la base del palo puso una peseta y dijo que “ esto trae suerte” (¡¡ya empezaba la magia¡¡). Mi amigo Pepe, de Volvo, se encargó del motor de la marca
.Comprar un velero sin haber nunca subido en uno.. no entra dentro del canon de persona normal. Yo había leído bastante de maniobras, de jarcia de labor, de ceñir o ir en popa. ¡¡hasta de izar un espí ¡¡ que había pedido y me lo traían.