
Juan Carrión. Suite Información.- Se acabó el fin de semana, pero el golf no parece tener demasiadas ganas de tomarse un descanso. Cuando uno empieza a mirar los resultados del domingo y cree que ya está todo dicho, aparece otro torneo, otro campo y otra historia que contar. Y esta semana, además, tenemos el Open de España llamando a la puerta.
En Escocia, el Alfred Dunhill Links Championship nos ha dejado una de esas actuaciones que conviene destacar. Josele Ballester terminó undécimo, con un resultado de -13, después de completar cuatro vueltas por debajo del par. El castellonense cerró el domingo con 71 golpes en el mítico Old Course de St Andrews y se convirtió en el mejor español de un torneo que volvió a demostrar por qué tiene un carácter especial.
El triunfo fue para Adrian Meronk. El polaco, que comenzó la semana necesitado de resultados para recuperar terreno en el circuito, acabó imponiéndose con un espectacular -20, después de una última vuelta de 68 golpes. Niklas Nørgaard y Casey Jarvis terminaron segundos, a dos golpes. Tommy Fleetwood y Michael Stewart compartieron la cuarta posición con -17, mientras que Brooks Koepka y Robert MacIntyre finalizaron con -16.
Pero si hay que hablar de los españoles, Ballester no estuvo solo. Rocco Repetto-Taylor e Iván Cantero terminaron también entre los 25 primeros, ambos con -11. David Puig acabó 51º con -7, Pablo Larrazábal 61º con -5 y Quim Vidal 69º al par. Seis españoles consiguieron, además, superar el corte y entrar en los premios.
Y aquí hay un detalle que merece la pena recordar: Ballester no llegó a St Andrews simplemente a cumplir el expediente. Durante el torneo dejó algunos golpes de auténtico jugador grande, incluido un extraordinario eagle embocado desde casi 40 metros. Un aviso importante justo antes de que el circuito desembarque en Madrid.
Mientras los hombres se peleaban con los históricos campos escoceses, en Hawái el protagonismo fue para Jeeno Thitikul. La tailandesa se llevó el LOTTE Championship después de terminar con 21 golpes bajo par y logró su cuarta victoria de la temporada en la LPGA Tour. Ina Yoon fue segunda con -18 y Miyu Yamashita tercera con -17.
Para el golf español femenino, Julia López fue la única representante que consiguió alcanzar el fin de semana. La andaluza terminó finalmente en el puesto 58, con -4, después de cuatro rondas en las que tuvo que pelear cada golpe con un campo que no regaló absolutamente nada. Carla Tejedo y Carolina López-Chacarra no consiguieron superar el corte.
También hubo competición en el HotelPlanner Tour, donde el irlandés Liam Nolan se llevó el Abu Dhabi Challenge con una contundente victoria por cuatro golpes, terminando con -21. Para nosotros, más allá del ganador, la noticia estaba en Joseba Torres, que terminó decimosexto con -10 después de una semana muy sólida. El español continúa peleando por mantener sus opciones en la carrera hacia la próxima temporada.
Y al otro lado del Atlántico, Miguel Ángel Jiménez volvió a demostrar que la edad, en su caso, parece ser solamente un dato estadístico. El malagueño terminó empatado en la vigesimosexta posición del Jefferson Lehigh Valley Classic, con -3 y 207 golpes, después de tres vueltas de 70, 67 y 70.
Pero todo esto queda ya en segundo plano porque Madrid está preparado para recibir al golf.
El Open de España presented by Madrid se disputará del 8 al 11 de octubre en el Club de Campo Villa de Madrid y el cartel vuelve a ser de auténtico lujo. Jon Rahm volverá a encabezar la representación española en un torneo que ya ha ganado tres veces, mientras que jugadores como Sergio García, Tyrrell Hatton, Shane Lowry, Patrick Reed, Justin Rose, Ludvig Åberg, Francesco Molinari o Bubba Watson completan una nómina que poco tiene que envidiar a cualquier gran torneo internacional.
Y aquí es donde la actuación de Josele Ballester en Escocia adquiere todavía más importancia. Llegar a Madrid después de terminar undécimo en St Andrews, con cuatro vueltas bajo par y sensaciones positivas, es exactamente lo que cualquier jugador quiere antes de enfrentarse a una semana grande.
Así que podemos cerrar el fin de semana con una conclusión bastante sencilla: Meronk ganó en Escocia, Thitikul volvió a demostrar que está entre las grandes del golf mundial y los españoles dejaron suficientes motivos para mirar con optimismo hacia Madrid.
Ahora empieza otra historia. Y esa, como suele ocurrir con el golf, puede ser todavía mejor.


