Xavi Altamirano. suiteinformación.- ¡Siiiiii; créanme!.
Este antiguo oficio que modernizó Maquiavelo — no pudo haber sido otro — allá por el 1500, ha llegado hasta nuestros días condicionando más que nunca nuestras vidas.
Sin preguntarte, decide dónde puedes pasear con arbolitos y dónde puedes construir tu casa, por dónde pasa el tren y por dónde van las autopistas, quién tiene derecho al AVE y quién no ,decide la educación de tus hijos, decide quién es bueno y quién es malo redactando leyes, a qué edad debes retirarte a descansar, qué enfermedad te cubre y cuál no la seguridad social, los grados de alcohol que puede tener lo que bebes, si puedes fumar y dónde, la velocidad a la que puedes conducir, cuando te sacas el carnet y cuándo te lo quitan, ¿sigo?:
Si
Con tu dinerito deciden qué sueldos van a cobrar ellos, y han decidido que de lo que tu ganas vas a pagar el 35%, de lo que compras el 21%, y con lo que te dejan, paga el IBI, impuestos municipales de basura, la energía, el agua que bebes y los de tu coche, por ser un privilegiado. Deciden qué tipo de interés pagas por tu hipoteca, dependiendo del dinero que les haga falta. No voy a seguir porque ya solo con esto, nos habremos dado cuenta de que es verdad, es el oficio que más influye en nuestra vida.
¡Pues bien!
Sabiendo que en manos de estos políticos está el futuro de nuestros hijos, ¿nos hemos fijado en manos de quién?:
No
La capacidad intelectual de algunos políticos de la transición, de un lado y del otro, ha ido desapareciendo con el tiempo; hasta llegar a este esperpento de «Cartel Político». Una absoluta desvergüenza, que nos ridiculiza en el resto del mundo.
Tenemos el futuro de nuestros hijos en manos de una pandilla de peleles, chorizos, payasos, chonis merdellonas y puteros, que han sucumbido al ataque del populismo, que ha entrado con El Caballo de Troya que les facilitan los siete votos que le faltan al PSOE. Este populismo se ha colado en nuestras vidas como siempre lo hace en todos los sitios que termina destrozando, su fin principal es el poder absoluto, y su herramienta la descomposición del sistema establecido; anula la soberanía legislativa, echando pulsos continuos a eso tan fácil de atacar como son la empresa y el patrimonio, y a la vez fomenta el tutelar la mayor cantidad de ciudadanos que pueda conseguir empesebrar con las ayudas.
Así, que en esas manos estamos dejando el futuro de nuestros hijos.
¿Hay solución?
Si
Hay que desperezarse. Hay que evitar esa epidemia de negativismo que nos lleva a pensar que esto no tiene arreglo. No se merecen las próximas generaciones que les dejemos este sistema no sostenible — termino que tanto utilizan — en manos de esta clase de políticos tan dañinos. Hay que pensar en soluciones que pasen siempre por las reglas democráticas. No nos queda otra que esperar al Mesías en forma de nuevo Partido Político.
Las reglas que debe cumplir ese Partido, en la próxima entrega.
Espero ideas
nota.-
El Mesías que tenemos en La Moncloa, se lo podíamos enviar a Israel en el Falcon.




