
Algunos historiadores escribieron que cuando Alejandro Magno se encontraba conquistando los países asiáticos, recibió una fugaz visita de la reina amazona Talestris Las amazonas fueron un motivo reiterado en las exploraciones de la era de los descubrimientos. A partir de entonces, ya no se supone que habitan en Europa o en Asia, sino en las nuevas tierras descubiertas más allá del Océano Atlántico.
Las amazonas son referidas ya en el primer relato europeo sobre América, el diario del Primer Viaje de Cristóbal Colón. En su entrada del 16 de enero de 1493 escribe, en base al testimonio de los pobladores nativos, una versión similar a la descripción de Marco Polo.
Dos décadas después, la expectativa de encontrar las amazonas en el Nuevo Mundo seguía intacta. El sacerdote Gaspar de Carvajal escribió que la expedición del conquistador español Francisco de Orellana por río Marañón en Sudamérica (1542), en la cual formó parte, sufrió el ataque de mujeres guerreras que desde la orilla le disparaban dardos de cerbatanas y flechas. Como consecuencia del impacto de esta versión, el río fue rebautizado Amazonas



