

El 24 de Junio de 1932,
nació Antonio Chenel “Antoñete”,
XC Aniversario del Natalicio
1932-2022…
“Las Ventas fue su Casa;
Las Ventas fue su Plaza
Toreaba, aquí, como
en el patio de su casa …”
«La Tauromaquia
es la pasión que nos une…»
Hagamos de éste 2022
El año más Taurino
a pesar de las adversidades…
Felipe de Jesús Estrada Ramírez.
Cronista de la Ciudad…
“Soy lo que soy, gracias a Madrid,
en Madrid y por Madrid…”
Antonio Chenel “Antoñete”

Antonio Chenel Albaladejo, conocido en el mundo del toro como Antoñete. Vio luz primera el 24 de junio de 1932 (Dato confirmado por José María Sotomayor) en Madrid España. Aunque su segundo apellido es Albaladejo, el torero explicó en vida que en su Documento Nacional de Identidad aparecía, debido a un error de transcripción, como Albadalejo. Fue hijo de un empleado de la Casa de la Moneda, Antoñete vivió durante su infancia junto a su hermana mayor y su marido, Paco Parejo, que fue mayoral de la plaza de toros de Las Ventas, en las instalaciones del coso madrileño. El niño Antoñete jugaba y se divertía, en las instalaciones del mítico Coso; vio entrenar a muchos toreros y torear a todas las figuras, era inevitable que no tuviera afición por querer ser torero. Comenzó lo que sería la vocación de su vida y nunca se detuvo hasta ser figura del toreo. En la que sentía como su casa toreó su primer novillo en 1949, como parte seria del espectáculo “Los Charros Mexicanos”. Toreó novilladas sin picadores en la temporada de 1950. Debutó con caballos en Barcelona el 18 de febrero de 1951, haciendo el paseíllo con Pablo Lozano y Manuel Sevilla, con novillos del hierro de Cerro Alto. Ejecutó de gran manera la suerte suprema después de cuajar gran faena sobre todo con la muleta, fue ovacionado corto oreja, dio vuelta al ruedo y tuvo salida a hombros. Al terminó de la temporada de 1951 toreó en 13 novilladas, igualando a Antonio Ordóñez. Se presentó en Madrid el 5 de junio de 1952, alternando con Manuel Perea Boni y Mariano Martín Carriles, con novillos de Nicasio López Navalón. Antoñete terminó en primer lugar del escalafón, participando en 60 novilladas en esa temporada de 1952. En la siguiente temporada tomó la Alternativa, el 8 de marzo de 1953 en la corrida de la Magdalena de Castellón Antoñete iba vestido de salmón y plata, Julio Aparicio fue su padrino y como testigo Pedro Martínez Pedrés, el toro de la ceremonia se llamó Carvajal, con el número 54, de 501 kilos, de la ganadería de Francisco Chica. Confirmó la Alternativa en Madrid el 13 de mayo, Antoñete vistiendo un traje rosa y oro. Rafael Ortega fue su padrino y Julio Aparicio como testigo, el toro de la ceremonia se llamó Rabón, con el número 95, del hierro de Alipio Pérez-Tabernero Sanchón.

Dos días después tuvo su primera gran tarde en Madrid Antoñete hizo el paseíllo el 15 de mayo, día de San Isidro alternaba con Rafael Ortega y el mexicano El Ranchero Aguilar, con toros de Fermín Bohórquez, cortó tres orejas y salió por primera vez en hombros de la que era su querida plaza de Las Ventas. Repitió en Las Ventas el 18 de junio, hizo el paseíllo con Aparicio, Jumillano y Pedrés en la tradicional Corrida de Beneficencia. Antoñete terminó su primera temporada como matador de toros con treinta y seis festejos. No obstante, Antonio Chenel tuvo su primera lesión el 11 de agosto en Málaga, sufrió una fractura doble del antebrazo izquierdo, necesitó 4 intervenciones quirúrgicas y dejó secuelas en Antoñete, que vio limitado para siempre el juego de la mano izquierda.
El mal fario siguió a Antoñete fue herido en Madrid, en las temporadas de 1954 y 1955 estas cornadas influyeron notablemente impidiendo que consolidara su carrera. Todo cambió para la temporada de 1956. Fue una año importante; el 13 de mayo cortó una oreja en Madrid a un toro de Barcial; el 29 de julio protagonizó una encerrona, en Palma de Mallorca con seis toros de Miura. Terminó con 45 corridas siendo cuarto en el escalafón. Toreó 26 corridas en 1957 y 18 en 1958. En 1959 se retiró por primera vez de los ruedos.
Regresó en la temporada 1960 a los ruedos y hasta 1965 Antoñete tuvo altibajos sin ninguna tarde triunfal. Con excepción de 1963 en la que cortó en Madrid una oreja el domingo de Ramos. Sin grandes expectativas, Antoñete fue contratado el 8 de agosto de 1965 en su querida plaza de Madrid. Los toros eran de Félix Cameno y le cuajó gran faena al toro Flor de Malva, cortándole las orejas y muchos aficionados y críticos aún la recuerdan como la mejor faena realizada en Las Ventas, Antoñete estaba de regreso…
Antoñete había renacido de sus cenizas y triunfó en San Isidro: en mes y medio toreó cinco corridas en Las Ventas y cortó ocho orejas. Sobresaliendo la tarde del 15 de mayo cuando le cuajó al famoso toro “blanco” Atrevido de la ganadería de José Luis Osborne, una faena que ha quedado en la historia de la plaza de Las Ventas de Madrid. Y el 7 de julio, en la Corrida de la Prensa cortó cuatro orejas, con triunfal salida en hombros.

“A “Atrevido” no lo toreé,
lo amé como se ama a una mujer…
Cuando pasaba bajo mi mando,
el placer me inundaba,
temblaba por dentro, gozaba como nunca…”
Antonio Chenel Albadalejo ‘Antoñete’
Antoñete se consolidó como figura del toreo, y otra vez tuvo un percance en la plaza francesa de Frejús, el 17 de julio con fractura ósea y una cornada grave el 2 de septiembre en Palencia, a pesar de ello tuvo gran temporada en 1966 y todavía mejor la de 1967 toreando 51 corridas. Antoñete tuvo en la temporada de 1968 nuevos percances y siguió con altibajos hasta el 13 de mayo de 1973 cuando cortó una oreja en Madrid a un toro de Fermín Bohórquez, y el 15 de julio, cortó otra oreja a un toro de El Pizarral.
Se retiró en 1975 y reapareció hasta 1981.
Chenel permanecía en la memoria de los fieles aficionados viejos pero los nuevos no conocían a Antoñete su carrera con triunfos y fracasos, no impedían que Antoñete fuera considerado como figura del toreo por la pureza de su toreo y su personal estilo de toreo.
En 1982 cuajó en la Monumental al toro Danzarín, de Garzón, y en 1985 cortó tres orejas en esa misma plaza destacó con el toro Cantinero, también de Garzón.
Se retiró el 30 de septiembre de 1985 y regresó de nuevo en 1987. En 1988 cortó otra oreja en Las Ventas conservando siempre el respeto de los aficionados y la crítica. El 16 de octubre de 1999 realizó en la feria de Jaén una faena extraordinaria a un toro de Victoriano del Río. El 1 de julio de 2001, vestido de verde hoja y oro, en la plaza de Burgos por última vez de luces. El toro pertenecía a la ganadería de José Luis Marca, durante la lidia sufrió una crisis cardiorrespiratoria y Antoñete pone fin a su carrera como torero. Ya retirado Le otorgaron la Medalla de Oro de las Bellas Artes y fue comentarista en las transmisiones taurinas de televisión junto al periodista Manuel Molés. Antonio Chenel “Antoñete” salió 6 veces por la puerta grande de Las Ventas en 1953, 1965, 2 veces en1966, 1985 y en 1998.
Antonio Chenel Antoñete falleció el 23 de octubre de 2011, en el Hospital Puerta de Hierro Majadahonda, en Madrid, debido a una bronconeumonía que complicó el enfisema que hacía años padecía. La capilla ardiente fue instalada el lunes 24 de octubre a las 9 a.m. en la Sala Alcalá de la Plaza de Toros de Las Ventas, para que una gran cantidad aficionados, amigos y familiares pudieran rendirle un último tributo. A las 4.25 de la tarde, sus restos mortales salieron por la puerta grande por última vez de su querida Plaza Las Ventas a hombros de familiares y amigos, hasta su última morada en el Cementerio de La Almudena.
«Va de largo, blanco toro.
Atrevido, «pata alante»,
lila y oro…
En la gloria del toreo
dicen que hay un mechón blanco
que cita a un toro de lejos.
La Virgen de la Paloma
le abrió las puertas del cielo»
Autor: José León
Tiene un lugar especial
en la historia de la Tauromaquia…
Viva por siempre
Antonio Chenel
Antoñete…
Bibliografía.- José Luis Ramón Carrión-RAdlH/J. M. Sotomayor, “Relación de las corridas de toros, novilladas con picadores y festejos de rejones celebrados en la Plaza Monumental de las Ventas de Madrid (17 de junio de 1931-23 de octubre de 2005)”, en VV. AA., Las Ventas. 75 años de historia, Madrid, Centros de Asuntos Taurinos de la Comunidad de Madrid, 2006./M. F. Molés, Antoñete, el maestro, Madrid, Aguilar, 1996.



