La cineasta y actriz estadounidense Maggie Gyllenhaal, presidenta este año del jurado del Festival de Venecia, ha reconocido este miércoles en la rueda de prensa inaugural que existe «un problema sistémico» en el mundo del cine que perjudica a las directoras.
«Diría que existe un problema sistémico. Evidentemente, creo que es mucho más difícil para las mujeres conseguir financiación para sus películas», ha reflexionado durante su tiempo con los medios en la apertura de la Mostra.
El festival, que arranca este miércoles su 83 edición, ha sido criticado por la escasa presencia femenina en la competición por el León de Oro. De las 21 películas a concurso, solo dos están dirigidas por mujeres: Woman unknown, de la danesa May el-Toukhy, y Naza, de las israelíes Rachel Szor y Yuval Abraham.
Gyllenhaal planteó que «los temas sobre los que las mujeres quieren hacer películas, al haber tenido una experiencia diferente en el mundo, no siempre son vistos como ‘alta cultura'». «¿Quién decide qué es bueno? ¿Quién decide qué es valioso?», dejó sobre la mesa reivindicando además a las «muchas» mujeres presentes en otros jurados y secciones.
La cineasta y actriz, además, ha recordado que «ha pasado muy poco tiempo desde que las mujeres han tenido la oportunidad de hacer películas» y que «todavía queda camino por recorrer». «Llevará algún tiempo acostumbrarse al hecho de que, creo, muchas mujeres hacen películas de una manera bastante diferente a como las hacen los hombres», ha zanjado.
Hay que recordar también que la controversia nació en su mismo intento de evitar que la hubiere, porque en el primer programa que distribuyó el festival distribuyó no figuraba esta cita con los medios, lo que parecía un intento burdo de eludir las preguntas de la prensa. Tras un aluvión de críticas, Venecia ha repartido un programa actualizado en el que está incluida, con lo que las aguas vuelven a su cauce.
Más polémicas
El cine y la política a menudo van de la mano y esta Mostra volverá su mirada al mundo: la guerra, las migraciones, el clima o las tensiones sociales articulan muchas de las historias que se proyectarán en la ciudad de los canales.
Un año más, la cuestión que más indigna son los bombardeos en Palestina. Tanto que un grupo de directores e intelectuales, encabezados por la Nobel de Literatura Annie Ernaux y por el músico Roger Waters, han lanzado una petición pública para pedir al certamen la suspensión de todo acuerdo con el Estado israelí.
Esta tragedia está presente en la principal categoría del certamen veneciano con la proyección de la ya mentada Naza, un documental rodado por dos de los directores de la oscarizada No other land (2024), que pretende hacer patente la estrategia israelí de destrucción de la Franja de Gaza.
Sobre la creciente presencia de cine político y películas sobre guerras, crisis y tensiones sociales, el director de la Mostra, Alberto Barbera, ha asegurado que no existen «temas que se rechacen» ni vetos a directores o países. «El único requisito es la calidad, la complejidad de una obra».
Gyllenhaal, que ha prometido abordar esta cuestión en la gala de apertura, ha planteado esta pregunta a los medios: «¿Cómo es posible que estemos aquí hablando de cine ahora mismo, cuando el mundo se encuentra en estado de emergencia?». Para ella, la respuesta «tiene que ver con la empatía», ya que «el cine ofrece una oportunidad para encontrarla» a través de historias contadas por otros.
«No creo que haya ningún tema ni ningún cineasta que no deba ser escuchado. Creo que podemos desafiarnos a nosotros mismos para escuchar historias sobre las personas más corruptas, más perversas», ha defendido, porque ello permite desarrollar empatía y reconocer incluso nuestro propio «lado malo».
Junto a Gyllenhaal, el jurado oficial está formado por las directoras Kaouther Ben Hania y Shahrbanoo Sadat, el compositor Daniel Blumberg, los realizadores Xavier Giannoli y Johnnie To y el profesor Francesco Casetti.
Werner Herzog, Danny Boyle y Nanni Moretti
La edición número 83 de la Mostra de Venecia estrenará las obras de directores de todo el planeta del 2 al 12 de septiembre y reconocerá la carrera del actor estadounidense George Clooney, que recibirá un premio honorífico.
Este año, la carrera por el León de Oro tendrá grandes nombres del séptimo arte, como Nanni Moretti, que regresa a la Mostra después de casi cuarenta años de ausencia; el maestro Werner Herzog, los británicos Danny Boyle y Martin McDonagh, el japonés Hirokazu Koreeda, el francés Stéphane Brizé o el surcoreano Lee Chang-dong.
En concreto, Boyle estrena en el Festival Internacional de Cine de Venecia Ink, sobre la compra del tabloide británico The Sun por parte del magnate Rupert Murdoch, que compite en la sección oficial.
La sección Horizontes de la Mostra veneciana abre el telón con La ragazza con la Leica, una cinta sobre la vida de la fotógrafa alemana Gerda Taro.
Estrellas en el Lido
El protagonista indiscutible para el público es George Clooney, León de Oro de honor de esta edición por toda su trayectoria y que, además de agradecer el galardón al conocer la concesión del premio, ha broemado con que «probablemente también signifique que me estoy haciendo mayor, pero no pasa nada». Y también brillará bajo los focos, claro está, la presidenta del jurado, la actriz y directora estadounidense Maggie Gyllenhaal,
Entre las otras estrellas que pasarán por el Lido, dos de las más esperadas son Penélope Cruz y Javier Bardem, juntos como protagonistas, en la última película de Florian Zeller, Bunker, en la competición de la Mostra. Los interpretes españoles son queridos en el festival, Cruz fue la primera actriz española en lograr la Copa Volpi en 2021, por su papel en Madres Paralelas, de Almódovar y Bardem ha visto reconocido su trabajo en Venecia en dos ocasiones por Antes que anochezca (2000) de Julian Schnabel y Mar adentro (2004) de Alejandro Amenábar.


