Jesús Javier Corpas Mauleón. suiteinformación. El 24 de junio de 1523 se realizó la primera corrida en la Nueva España. Aunque el ministro de Cultura lo ignore España no tuvo colonias y hasta aquel virreinato llevó Hernán Cortés ganado de lidia.
Hoy la México es la mayor plaza del mundo, pudiendo albergar más de 42 000 personas sentadas y hasta 50 000 en total. Y ayer se llenó.
Se llenó para celebrar la vuelta de los toros. Se llenó para celebrar la derrota de la intolerancia y del “urtasunismo” censor. Se llenó a pesar de que algunas decenas de orcos antitaurinos desplegaron su violencia por los alrededores; sin embargo, gracias al comportamiento cívico de los aficionados al arte del toreo, no acabaron mal.
Y sí la plaza había logrado superar las tormentas del talibanismo, en el festejo naufragó Roca Rey.
La palabra Libertad en la arena recibió a los tres espadas que vestían, todos, de verde esperanza, y realizaron el paseíllo desmonterados en señal de respeto; luces frente a las sombras de los prohibicionistas. Al romper el cortejo atronó una gran ovación.
Plaza de México, 28 de enero de 2024. Se lidiaron seis toros de Tequisquiapan, de Fernando de la Mora. Joselito Adame, palmas tras aviso y palmas. Diego Silveti, saludos desde el tercio y palmas. Andrés Roca Rey, protestas en su primero; y gran bronca con lluvia de almohadillas tras escuchar los tres avisos e írsele el segundo al corral.



