REDACCION. Manuel Recio Abad. suiteinformación.- El jueves día 29 de junio se celebró el festejo número 21 de abono en la Real Maestranza. Una novillada con algo más de media entrada, en la que se lidiaron utreros de la ganadería NUÑEZ DE TARIFA, bien presentados pero terciada pues solo los tres primeros dieron facilidades en el último tercio.
Lalo de María no puede negar ser hijo de la rejoneadora María Sara. Fue un placer volver a saludarla tras algunos años sin vernos y comprobar que no ha perdido un ápice de su belleza y simpatía. Volvía el torero francés a Sevilla de la mano de su apoderado Jose Antonio Campuzano, quien no olvidemos fue el verdadero descubridor e impulsor en la fulgurante carrera de Andrés Roca Rey. Al recibir con el capote a su primero de nombre “Rayito” un colorao chorreado de 472 Kg y número 45, se descubrió haciendo el novillo por él, obligándole a saltar al callejón. Repuesto del susto trenzó una serie por verónicas algo inconexas. Con puyazo y medio inició la faena de muleta con doblones sin llegar a fajarse con su oponente consiguiendo sólo una buena tanda de derechazos por el mejor pitón del novillo. Mató de media estocada desprendida que fue suficiente. Ovación.
En el segundo de su lote, corrido en cuarto lugar de nombre “Capullito”, negro mulato, número 37 y que dio en la báscula 468 kg., de presencia avacada, tuvo complicaciones desde su salida y Lalo no supo entenderlo en ningún momento. Incluso durante la faena de muleta hizo el novillo ademán de echarse casi de aburrimiento. Consiguió dar algunos pases sueltos y mató al segundo intento de una bien colocada estocada, recibiendo la ovación del público asistente.
El segundo de la tarde correspondía a Mario Navas que había dejado buenas sensaciones en esta plaza. “Madroñero” colorao de 443 kg, número 47 fue recibido en el centro del ruedo por verónicas rematadas con media a pies juntos muy aplaudidas. En la suerte de varas dió síntomas de mansedumbre saliendo siempre suelto. Manuel Roman instrumentó un quite por chicuelinas que arrancó una fuerte ovación. Brindó el vallisoletano al público y demostró en su faena sus buenas cualidades de colocación y temple aunque no llegó a despertar a una asistencia con abundancia de turistas y de aficionados cordobeses desplazados hasta Sevilla, seguidores de Roman. Mató de estocada baja. Ovación.

En quinto lugar y segundo del lote de Navas salió “Luminario”negro mulato de 449 Kg y número 23 de los de Tarifa. Un novillo con poca fijeza y embestida a media altura con el que solo cabía estar en el sitio y así fue intentando el diestro ligar tandas por ambos pitones que solo consiguió en alguna ocasión. Estocada. Silencio. Manuel Roman cargaba con la aureola de los principiantes que ilusionan al aficionado. Hace un toreo erguido, abusando a mi entender del pico de la muleta en los cites pero que una vez que engancha al novillo lo lleva muy toreado, con temple y en redondo y ese es el toreo caro, que indudablemente hace y gusta. Quizás le falte algo de motor, fuerza y coraje que en esto del toreo son cualidades imprescindibles si se quiere ser figura. Le correspondió como primero de su lote “Asturiano”, con el 42 en el costillar, colorao y de 456 kg. Pases de recibo cuando se pudo parar al novillo,toreando a la verónica a pies juntos rematando con una media, acción que fue correspondida con una gran ovación. Costó colocar al novillo y cuando llegó al peto salió suelto cruzando el ruedo y arrancándose al que guardaba puerta. Quite de De María por delantales. Inició la faena de muleta doblándose por abajo y a continuación dio dos series de derechazos de muy buena ejecución. Música interpretando el pasodoble Manolete. Tiene temple Roman, lleva la muleta en su sitio y rara vez se la enganchan. El novillo metía la cara y tenía transmisión, humillando y permitiendo enlazar los pases. La faena fue de más a menos y su desacierto con la espada le privó de trofeos. Tras pinchar mato en la suerte contraria de estocada caída delantera. Vuelta al ruedo.
Para cerrar la tarde salió por la puerta de chiqueros “Aguaclara” , negro bragao , el de más peso con 480 Kg, número 15. Dio señales de mansedumbre y peligro desde su salida. Un primer tercio embarullado y un segundo en el que destacó Javier Ambel con dos pares de banderillas ejecutados a la perfección y espectacular torería. Que buen lidiador, que extraordinario subalterno. La ovación del público le obligó a saludar montera en mano. La faena de muleta de Manuel Roman fue de mérito, sin ligazón con pases sueltos pero estuvo muy serio ante un novillo muy complicado. Pincho y en su segundo intento fue cogido resultando golpeado en la cabeza, lo cual le provocó una conmoción cerebral, al parecer sin consecuencias de importancia. Paso a la enfermería y cuando Lalo de María iba a descabellar, se echó el novillo. Y esto fue todo en el último de los festejos maestrantes hasta el 28 de septiembre, Feria de San Miguel en la que están anunciados Morante, Manzanares y Aguado con toros de la familia Matilla. Hasta entonces buen verano para todos. MRA



