Álvaro Filgueira

creo que honraría mejor el nombre de su padre bajándose del ring

REDACCION. Álvaro Figueira. 29 Abril 2021.- En medio de una pandemia mundial, que no es el mejor momento para airear virus aunque estos sean personales, Rocio Carrasco hace honor de su primer apellido y se sube al ring mediático de T5, que no deja de ser un circo dirigido por Vasile (no se interprete mal y lo confundan con Vacile, aunque pueda dar lugar) y que Jorge Javier presenta todos las actuaciones con sus números.
Pedro Carrasco ya se había bajado del ring, según declaraciones de sus seres queridos y allegados en los últimos tiempos antes de morir, y todo indica a que había muchas diferencias y confrontaciones con su hija Rocio, a pesar de lo que ella manifiesta.
Su madre, la gran Rocio Jurado, no creo que estuviera de acuerdo con que su hija que se subiera al circo mediático de Vasile y Jorge Javier, ni aunque lo jurara. Si levantará la cabeza se le caería de vergüenza porque era una gran dama y una señora de los pies a la cabeza.
Rocio Jurado estaba acostumbrada a que le tiraran flores al escenario porque era una artista de talla internacional, y que ahora su hija tire las intimidades y desavenencias matrimoniales con su exmarido Antonio David Flores, padre de sus nietas, al escenario de T5 y por extensión a todo el escenario español, porque al final todos acuden como buitres a comerse los restos de algo tan jugoso y apetitoso cuando lo ven.
Yo no voy a entrar en valoraciones de lo que dice Rociito como era conocida por aquella, porque el refranero español es muy popular, y Martínez Kleiser afírma al respecto: “Es el pueblo quien crea los refranes, pero detrás del anonimato abstracto, fueron fecundados en la mayoría de los casos por la intuición, la experiencia, el ingenio, la fe, la honradez, la cultura y la virtud, hasta congelar frases concretas y vibrantes al correr de las generaciones. Lo que sabe y lo que ignora, lo que piensa y lo que heredó pensado, lo que duda, lo que afirma y lo que niega, vienen a diseñarnos su perfecto autorretrato moral.
Los refranes tienen un cuerpo y un alma; un alma externa y un espíritu que la vivifica ambos están hechos a imagen y semejanza de su creador y contienen todas las múltiples facetas de su complejo viviente”
Una de estas facetas de la vida del hombre la constituye el matrimonio, por ello abundan los refranes alusivos a dicho término.
El Diccionario de la Real Academia nos ofrece dos acepciones del matrimonio: Unión del hombre y la mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales. Sacramento por el cual hombre y mujer se ligan perpetuamente con arreglo a las prescripciones de la Iglesia”.
Los refranes que inserto a continuación se han recopilado en pueblos y otros proceden de las obras señaladas. La edad de los informantes oscila entre los treinta y los ochenta y cuatro años.
Unos señalan aspectos positivos del matrimonio como: «Compañía de dos, compañía de Dios» «Dos que se aman, con el corazón se hablan», «La mujer buena, de la casa vacía hace llena», «No hay boda sin canto, ni muerte sin llanto», «No hay boda, bautizo y duelo sin pastel relleno»,
Otros hacen alusión a aspectos negativos: «Bueno es ser casado, si no tuviera cuidado»
«Matrimonios por amores, causan muchos sinsabores», «Te casaste, te encerraste» «Celoso marido, reposo perdido», «Del que mucho cela a su mujer, guárdate como de Licifer», «El hombre celoso, hace de la pulga, un oso».
Ponen de manifiesto, también, la necesidad de la libre elección: «Cásate, niña, a gusto, y vivirás muchos años, que el enojo de un padre no llega a un año», la responsabilidad: «antes de que te cases, mira bien lo que haces, que no es nudo que así desates», «Matrimonio bien avenido, la mujer junto al marido», y lo fortuito del matrimonio: «Matrimonio y mortaja, del cielo baja», «Todo en el mundo es ventura, nacimiento, matrimonio y sepultura».
En resumen que dos no discuten si uno no quiere ,pero si por el medio ponemos rencor y dinero, la cosa cambia, y la razones pueden convertirse en sinrazones. El tiempo lo dirá ya que como dice el refrán es el que termina poniendo a cada uniendo lugar que se merece.
Pero yo creo que honraría mejor el nombre de su padre bajándose del ring, y el de su madre dejando de tirar nada a su marido Flores, por el bien de ella, de su hija e hijo, que son los que importan en estos momentos, y los que más sufren las consecuencias de un matrimonio querido por ambos, y que por tanto no es justo que padezcan ellos, que son su fruto, el resultado y desavenencias de él.
Es que al final la gente es manipulable y se habla más de Rocio Flores que de la pandemia y sus consecuencias, que es lo que correspondería.