Muy interesante la corrida de Victorino en La Línea, que salvo la presentación de algunos astados (no me olvido que es plaza de Tercera), dio un juego variado, justos de fuerza, pero con los matices y características de esta ganadería. Complicados y con teclas segundo y cuarto, tercero y sexto no regalaron nada, muy nobles primero y de gran fondo muletero el cuarto, premiado con la vuelta al ruedo.
Emilio de Justo dejó una faena muy plástica y artística en su noble y escaso primero, bien construida aunque le faltó ajuste. Estocada y dos orejas. Me gustó mucho más ante el complejo tercero, al que consiguió meterlo en el canasto, solucionado problemas, tras una faena de oficio y conocimiento. Oreja. En el escobillado quinto, faena con intermitencias rematada de estocada. Dos orejas. De Justo estuvo entregado y responsable en tarde seria y cabal.
David Galván cuajó al mejor Victorino, el cuarto, en una faena de arrebato y sentimiento, con excelente trazo muletero. Dos orejas y rabo, excesivas tras pinchazo. El segundo le planteó problemas, siendo cogido, pero le puso coraje y voluntad el gaditano. Oreja. El sexto exigió y Galván estuvo con decisión y valor. Oreja. Muy buena versión del torero de la Isla.
Se podrá hablar, y con razón, de la presentación del ganado, con algunos ejemplares de pobres pitones y escaso trapío, pero la corrida fue exigente, de comportamiento variado, encastada y muy entretenida. Prefiero ver una de estas que no otras tan justitas de trapío y pastoril desempeño. Las orejas me dicen poco, cada cual en su casa lo disfruta a su manera.



