
REDACCION. M. Recio. suiteinformación.- Ayer sentí una mezcla de vergüenza e indignación. Por primera vez asistía a un debate de campaña entre dos candidatos en el que la atención estaba, lo nunca visto, en los moderadores. Dos profesionales del periodismo audiovisual, la Sra. Ana Pastor y el Sr. Vicente Vallés habían sido cuidadosamente seleccionados por los directivos de la cadena para, gracias a su profesionalidad, dirigir, moderar el encuentro frente a frente entre dos de los candidatos a presidir el futuro Gobierno de España, Sres. Pedro Sánchez Castejón y Alberto Núñez Feijoo.
El celebrarse en un medio privado adelantaba la percepción de que se desarrollaría por cauces de respeto entre candidatos y buen hacer por parte de de los moderadores. Pues bien, desde el inicio observé que el candidato del PSOE no respetaba en riguroso silencio las intervenciones del candidato del PP. Las más elementales normas de educación así lo exigen. Cuando alguien habla su interlocutor calla, atiende. Pero no, el Sr. Sánchez no respetó ni una sola vez los turnos de palabra. Nervioso, con monosílabos a veces y frases ininteligibles trataba de acallar las palabras y frases que el Sr. Núñez exponía.
¿Como actuaban ante semejante atropello los dos moderadores? Con un silencio cómplice. Algo anormal estaba ocurriendo creo que una inmensidad de todos los telespectadores que seguíamos el debate, estábamos indignados con el comportamiento abusivo del candidato Sánchez y el excesivamente permisivo de Pastor y Vallés que con su silencio toleraban el espectáculo bochornoso que estábamos viendo.
La Sra. Pastor incluso se permitió exponer una soflama de propia creación hablando en nombre de “todas las mujeres de España” por la actitud de una militante de VOX en un minuto de silencio guardado por el asesinato de una mujer a manos de su pareja. Increíble. Parecían más dos cronometradores en una final de atletismo que dos profesionales moderando un debate.
En España no existen canales de televisión privados. La señal de emisión no es propiedad de la cadena que lo utiliza. Estamos ante concesiones administrativas por tiempo limitado, lo que significa que es, al fin y al cabo, la clase política gobernante en cada momento quien da o quita la autorización para emitir. Es por ello por lo que el necesario equilibrio y la imparcialidad en sus quehaceres deben ser exquisitos, para no dejar entrever, por ejemplo, que lo que hubo ayer fue una basta encerrona al candidato del PP, Sr. Nuñez Feijoo quien a duras penas se le permitió exponer sus argumentos, críticas al actual gobierno y programa a desarrollar si resulta elegido. Un espectáculo bochornoso.
Pero es posible que todo sea debido a que la Sra. Ana Pastor y el Sr. Vicente Vallés sufrieran horas antes de celebrarse el “dewater” un repentino y fuerte balconazo. M.RECIO



