Felipe De Jesús Estrada Ramírez
Felipe de Jesús Estrada Ramírez.
Cronista de la Ciudad…

La muerte de Isabel II, a los 96 años, ha conmocionado a toda Inglaterra y el mundo. Es momento para recordar momentos y anécdotas durante sus 70 años de reinado. Una de las anécdotas menos conocidas de la vida de Isabel II, fue cuando conoció a la leyenda de Hollywood Marilyn Monroe. Marilyn aguardaba una visita de la reina junto a un grupo de celebridades y personas del mundo del espectáculo de Reino Unido. Entonces, la actriz de “Con faldas y a lo loco” sorprendió a los asistentes, al atreverse a acudir a la recepción de la reina con un vestido de corte bajo y escotado, que no respetaba las normas de protocolo establecidas por la Casa Real británica.
Marilyn Monroe y la reina de Inglaterra se encontraron la noche del 29 de octubre de 1956, en el Teatro Empire de Londres, en una de ceremonia del Royal Command Performance; destaca que la estadunidense se encontraba en Reino Unido porque estaba filmando la cinta The Prince and the Showgirl. En esa velada, las dos lucieron espectaculares: Marilyn Monroe acudió un vestido ceñido repleto de brillos y la reina Isabel portó un traje oscuro, guantes y una lujosa tiara de diamantes. En ese entonces ambas tenían 30 años ya que ambas habían nacido en 1926. Aunque su vida había sido por completo diferente, las dos habían luchado contra los estereotipos de género para destacar cada quien en su mundo.

Este encuentro quedó registrado en un breve video, en el que se observa a una Marilyn Monroe muy emocionada y alegre; cuando estuvo frente a la reina, hizo una reverencia e Isabel II le respondió con una sonrisa. Luego, ambas platicaron brevemente. “La actriz miraba hacia adelante, esperando nerviosamente su turno, pero a medida que la Reina se acercaba se podía ver a Marilyn asomándose y charlando emocionada con el actor Victor Mature», indica la escritora Michelle Morgan en su libro When Marilyn met the Queen.»La reina es muy afectuosa», dijo Marilyn a los reporteros tras la velada, según el libro. La reina comentó sobre Marilyn: «Irradia dulzura. Me preguntó si me gustaba vivir en Windsor”.



