
Paloma Postigo Pérez. Suite Información.- Esta semana dan lluvias y fuertes vientos, las hojas empezarán a caer y las noticias anuncian que llega el otoño.
El panorama nacional lleva en otoño desde hace mil meses y sus árboles dejan caer las hojas tanto que se quedan pelados, no se cómo no ven la realidad; ahora no hay nada que les impida visualizar el paisaje.
Desde fuera, desde dónde estamos… desde el pueblo, lo que vemos es un enorme cartón de huevos podridos porque no han encontrado la receta ni nadie que los cocine bien.
El bar de Paco ha cambiado de dueños muchas veces, pero le seguimos llamando “el bar de Paco”. Esto pasa a menudo ¿a que sí?, porque Paco era el mejor y su cerveza la más fría. Era famosa su tapa sorpresa y la alegría con la que te recitaba la carta o el menú del día.
Paco vendió el bar porque al pobre le dio una ciática que se le hizo crónica: los impuestos.
A medida que le subían los pagos y llegaban las inspecciones de Hacienda, se le iban quitando las ganas de reir. La cerveza estaba fresca, eso sí, pero no era lo mismo sin su alegría.
El bar era su vida, pero Paco no superó la tristeza de no poder con los gastos.
Los huevos se pudren y no hay Pacos que los cocinen con una sonrisa.
Ya no quedan Pacos alegres. Ahora te sirve Jennifer del Rocío mirando el móvil para ver qué tiempo hará y si se va el finde con su novio, obviamente no ve las noticias…. Anuncian otoño.
Jennifer es una chica encantadora, una vez que la conoces. Está estudiando y le da un poco igual lo que le paguen con tal de sacar algo de pasta para sus gastillos, ya que sus padres están separados y a su madre no le llega para darle. Le coges cariño rápidamente.
Como cada jueves, sales de jugar al pádel y haces el “Tercer Tiempo”, o sea, el post partido, en el bar de Paco, pero este jueves Jennifer ya no está. La semana pasada subió un video a Tik Tok y ha tenido tanto éxito que no le hace falta levantarse temprano o acostarse tarde y cansada de trabajar y se entera de que es otoño porque las Tik Toker, sus nuevas compis, a las que no conoce personalmente, suben jerseys de entretiempo.
Ella no paga impuestos y es feliz en su realidad virtual. Yo que me alegro.
Algún día Jennifer jugará al pádel e irá de post partido, porque todo tiene su principio y su final. Hay millones de Jenifer con éxitos pasajeros.
Las chicas y chicos no salen sin “filtros virtuales” y se pierden algo que siempre he considerado muy satisfactorio: sentirse útil, cansado de trabajar y de haber producido, coger la cama con ganas y dormir sabiendo que mañana es tu día libre e irás a comer huevos con tus amigos al Bar de Paco.


