Paula Gómez del Pino, Aranda de Duero, agosto de 2025 – El festival Sonorama Ribera ha vuelto a convertir Aranda de Duero en el epicentro de la música en España. En su 28ª edición, el evento ha reunido a más de 150 artistas del panorama musical, combinando grandes nombres con talentos emergentes para ofrecer una experiencia única en la que la música, la gastronomía, la cultura y el ambiente festivo se han fusionado a la perfección.
Cartel estelar y apuesta por el talento emergente
Entre las actuaciones más esperadas de esta edición han brillado Arde Bogotá, Café Quijano, Nil Moliner, Paula Mattheus, Siloé, Viva Suecia, Merino, Mr. Kilombo y Besmaya, que han compartido escenario con una gran cantidad de artistas consolidados, djs y bandas emergentes, que representan el futuro de la música nacional. El festival ha sabido equilibrar grandes cabezas de cartel con propuestas frescas y novedosas.
La ciudad como escenario
La magia del Sonorama Ribera no se ha quedado en el recinto principal: plazas emblemáticas como Plaza del Trigo y Plaza La Sal se han llenado de música y alegría. Allí, miles de asistentes han disfrutado de conciertos íntimos, juegos improvisados con pistolas de agua y la energía de la música en cada rincón del centro histórico.
Organización y servicios mejorados
Un año más, la impecable organización del festival ha sido clave para su éxito. En esta edición se han incorporado nuevos servicios que han mejorado la experiencia de los asistentes, como un mayor número de baños, más autobuses lanzadera y una logística fluida para facilitar el acceso y la comodidad del público.
Gastronomía y experiencias únicas
La gastronomía local ha tenido un papel protagonista, con una variada oferta que ha puesto en valor los productos de la tierra. Además, se han celebrado catas diarias, un espectáculo de drones que iluminó el cielo arandino la noche del sábado y actividades que han reforzado el carácter cultural y festivo del evento.
Un homenaje permanente
Este año, el festival ha rendido un especial homenaje a Tara, figura muy querida en la comunidad del Sonorama. En su memoria se han instalado las alas de “Villa Tara”, un rincón que ha estado presente durante toda la edición y que recuerda que siempre seguirá observándonos y apoyándonos desde el cielo.
La vida es eso que pasa entre Sonorama y Sonorama.
Con la mirada puesta en la 29ª edición, Aranda de Duero y el Sonorama Ribera seguirán siendo un lugar donde la música, la amistad y la cultura se viven intensamente


