El Premio Planeta de Novela llega a su edición número 75 en plena forma con nuevo récord de participación, más de 1.400 manuscritos presentados, pero con la espina de no ser ya el galardón más dotado de las letras españolas. El título se lo disputa el Premio Aena, que arrancó este año con la misma recompensa económica: un millón de euros con la diferencia de distinguir a un libro publicado, no a una obra inédita.
El presidente del Grupo Planeta, José Creuheras, ha destacado en la rueda de prensa que a lo largo de estos 75 años las novelas galardonadas han vendido 47 millones de ejemplares, lo que supone una tirada media de unos 600.000 libros por cada edición.
Creuheras ha añadido que el objetivo del Premio es «crear nuevos lectores«, que alguien atraído por el libro ganador acabe afianzando el hábito de la lectura.
Novela histórica
Entre las diez finalistas de este 2026 el género que predomina es la novela histórica desde el siglo XV hasta los años 80 del siglo pasado.
Desde su creación en 1952, el atractivo del premio se mantiene intacto y la participación ha alcanzado eun nuevo máximo histórico, con un total de 1.424 obras, según ha indicado la editorial. Los autores aspiran a ganar el millón de euros para la novela elegida por el jurado o los 200.000 euros que se embolsará el segundo clasificado. Como novedad este año también se concede un trofeo a los finalistas.
Las nueve novelas
En el Palau de la Música, han desgranado los argumentos de las diez novelas finalistas a los Premios Planeta 2026. Dos autores dan la cara y ocho se presentan con seudónimo. Se identifica claramente el argentino Pedro Regalado Rodríguez con La sombra de Isabel, una novela histórica en primera persona sobre la reina Isabel I de Castilla, criada entre las intrigas de la corte.
«Cuando dos mundos se encuentran, ninguno sale indemne» (cita de La sombra de Isabel)
Y también revela su identidad el periodista madrileño Pepe M. Carrascosa con Letraherido, un noir en el que una expolicía, criminóloga y escritora ayuda a un antiguo compañero a investigar unas muertes misteriosas en las que junto al cadáver hay un libro de bookcrosing.
Entre los escritores ocultos bajo un seudónimo, dos lo hacen bajo un nombre femenino: Mencía Salazar con La noche de los faroles viaja a 1780, durante la guerra de Independencia de Estados Unidos con una espía española que consigue los codigos de señales de un convoy británico. Luz Ventura en Los que faltan narra la vuelta a casa de una joven embarazada tras ser torturada por la dictadura de su país.
Además concurren Tamsilt El Hayani con Alba Naranja, una historia de Alba, bebé robada en Barcelona que busca sus orígenes; Martín Guerrero en Los Caminantes, narra una historia de amor mezclada con un plan para asesinar a Machado; Hugalma de la Sierra con Kintsugi o tres almas rotas sigue a tres personajes que salen de crisis emocionales y se apuntan a un taller de restauración.
Jorge Herrero en El jardín de Lennon recrea la investigación de cuatro estudiantes de Periodismo sobre un supuesto hijo secreto del desaparecido miembro de los Beatles y La mujer desnuda sale a las once, de Bernardo Galeana cuenta la historia de un artista, indígena zapoteco, que se une a la guerrilla mexicana, pero abandona desencantado las armas. Un coleccionista lo secuestra y lo obliga a retratar a su amante.
Luz Gabás asegura que todas las novelas tienen en común «el deseo de encontrar la paz y la necesidad de sanación» y ha concluído diciendo que «las cicatrices no pueden pesar más que la vida«.
Solo 20 mujeres han ganado
En los 75 años de vida del Planeta, predominan los nombres masculinos entre los ganadores. En concreto, en la lista de personas distinguidas con el galardón aparecen 21 nombres de mujer, pero solo 20 escritoras. Una discrepancia que se explica porque Carmen Mola lo ganó en 2021 y en la entrega del premio se desveló que, tras ese seudónimo, se escondían tres varones (Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero).
Entre las autoras ganadoras destacan firmas como la de Ana María Matute, primera escritora premiada en 1954, en la tercera edición del certamen, y cuyo centenario se celebró en 2025, o Soledad Puértolas, ganadora en 1989.
La última mujer en ganar el premio fue Paloma Sánchez- Garnica en 2024, con una novela de título premonitorio Victoria, acompañada por la joven Beatriz Serrano. En la pasada edición, la finalista también fue una fémina, Ángela Banzas, con Cuando el viento hable.
Originales de los cinco continentes
Se trata de un certamen internacional, al que pueden presentarse novelas originales, inéditas y escritas en castellano, pero más de la mitad de las obras recibidas (778) proceden de España, aunque también destacan los manuscritos que han llegado de América del Sur (383) y América del Norte (151). El resto de los originales proviene de América Central (17), resto de Europa (28), Andorra (1), Asia (2), África (2), Australia (1) e Israel (1). Concurren otras 61 novelas cuyos autores no especifican su residencia.
Como curiosidad, Argentina es el país que más participación concita con 154 manuscritos, seguido por la Comunidad de Madrid con 131 y México con 103. Colombia suma 78 novelas y la provincia de Barcelona le pisa los talones con 77 obras.
Indudablemente la participación global de los cinco continentes da lustre al premio, pero a lo largo de su historia nunca ha ganado nadie que no perteneciera al ámbito cultural hispanoamericano. La última vez que ganó un escritor sin nacionalidad española fue en 2014 con el mexicano Jorge Zepeda Patterson. Más allá de la cuantía del Planeta, ganarlo o ser finalista supone una intensa gira de promoción a ambos lados del Atlántico que suele traducirse en un considerable volumen de ventas.
Prohibido usar la IA
Las bases del Premio Planeta exigen novelas de más de 200 páginas, escritas sin usar «sistemas, herramientas o técnicas derivadas o vinculadas con la Inteligencia Artificial«, ni ser «copia ni modificación, total o parcial, de ninguna otra obra propia o ajena». El prestigioso Premio Goncourt en Francia, cuya dotación de 10 euros es meramente simbólica, ha eliminado a uno de sus 16 nominados, Thélyson Orélien, por sospechas de plagio y uso de la IA para escribir el libro Era eso o morir.
Creuheras ha afirmado que utilizan sistemas de detección de IA en todas las novelas finalistas del Premio con diversos filtros, además de los originales que llegan a la editorial. Además los autores firman un contrato en el que se comprometen a que el texto es inédito.
De hecho, una de las finalistas Lita Rowe que presentaba Cuando tu muerte es mi liberación sobre la muerte de Lorca ha sido descalificada porque la novela ya estaba publicada.
El jurado encargado de evaluar las obras está integrado por Luz Gabás, Pere Gimferrer, Eva Giner, Carmen Posadas y Belén López, directora de Editorial Planeta y secretaria con voto. A estos cinco miembros se suman Paloma Sánchez-Garnica (ganadora en 2024) y Javier Sierra (en 2017), tras el fallecimiento de José Manuel Blecua el pasado mes de mayo y la retirada de Juan Eslava Galán.
Barcelona luce sus mejores galas para celebrar el septuagésimo quinto cumpleaños del reconocimiento literario del Grupo Planeta. La entrega del premio tiene lugar este jueves. Felipe VI y Letizia presiden la velada en la que se desvelarán los nombres del ganador y finalista en la Fira de Barcelona. Habitualmente la Sala Oval del Museo Nacional de Arte de Cataluña alberga la cena, pero el alto número de asistentes confirmados ha obligado a cambiar la ubicación.
Entre los triunfadores recientes se encuentran Juan del Val en 2025 por Vera, una historia de amor, la susodicha Paloma Sánchez-Garnica, la periodista Sónsoles Ónega (Las hijas de la criada, 2023) Dolores Redondo (Todo esto te daré, 2016), Javier Sierra (El fuego invisible, 2017), Santiago Posteguillo (Yo, Julia, 2018), Javier Cercas (Terra Alta, 2019) o Eva García Sáenz de Urturi (Aquitania, 2020).



