«La Tauromaquia
es la pasión que nos une…»
Hagamos de éste 2023
el año más Taurino
a pesar de las adversidades…
Felipe de Jesús Estrada Ramírez.
Cronista de la Ciudad…
(Bibliografía al final del texto)

Una serie de desgracias
fueron las que llevaron
a la creación de la
espada de cruceta
o descabello…
Antes se usaba el mismo estoque o espada usada en la suerte suprema para descabellar al animal, lo que implicaba un gran riesgo…
Fue la tragedia sucedida un Lunes, 6 de agosto de 1934, en la plaza de La Coruña lo que cambió todo…
Había un lleno hasta las banderas, los aficionados colmaron los tendidos para una corrida de máxima expectación. Se colocó el clásico cartel de “No hay billetes”…
El cartel era de primeras figuras: Juan Belmonte, Ignacio Sánchez Mejías y Domingo Ortega con toros de Albaserrada…
Desde el comienzo la tragedia se hizo presente en el ruedo…
Cuando salió el primer toro, el Pasmo de Triana lo recibió con temple…
Pero al salir del primer quite fue prendido y volteado, por fortuna sin consecuencias…
La faena, transcurrió, sin mucha trascendencia y en la suerte suprema Juan Belmonte pinchó… Intentó descabellar, como se hacía con el mismo estoque de matar y el toro le tiró un derrote a la muñeca derecha, saliendo despedido el estoque como una catapulta hasta las últimas filas del tendido 1, donde quedó clavado en el pecho del lado derecho del aficionado…
La terrorífica escena, impactó a los aficionados, el joven herido se sacó con su propia mano el mortal acero…
Los que estaban cercas, reaccionaron y lo cargaron hasta la enfermería… Los médicos no pudieron hacer nada el aficionado del tendido 1 que se llamaba Cándido Roig dejó de existir al colocarlo sobre la cama de operaciones… Era un joven inteligente y trabajador; oriundo del pueblo de Noya, tenía treinta y siete años, casado… Acudió a la Plaza con ilusión a presenciar la gran corrida y encontró la muerte, con la espada de su ídolo toreo… Dejó a una viuda con hijos…… El parte médico decía: “Herida penetrante en el tórax parte derecha, atravesando el pulmón, mortal de necesidad”… Ese mismo estoque hirió también al periodista Carlos García Puebla… La noticia de la muerte del aficionado se supo de inmediato en toda la plaza… “Belmonte, era el más apesadumbrado de todos… La corrida continuó y los aficionados animaron a Belmonte para que lidiara con entereza a su segundo toro… Estuvo muy bien con el capote y ajustándose mucho a la faena de muleta… En la suerte suprema remató de cuatro pinchazos y una estocada en todo lo alto… Se le otorgó la oreja, que arrojó bajo el estribo ante algunas protestas del público, y dio la vuelta al ruedo… Belmonte cargaba la tristeza por el aficionado caído… No fue el único percance… Francisco Pereiro, el mozo de plaza, se clavó una banderilla en el muslo izquierdo cuando se la arrancaba al toro… Lo que animó la dramática corrida, fue el capote de Sánchez Mejías, “toda la tarde en su sitio, pleno de dominio y seguridad” según Ortega y Gasset… Después de esa corrida y del mortal percance del espectador, Sánchez Mejías, comenzó a pensar en formas de descabellar que evitasen accidentes así y practicó la suerte con el estoque atado a la muñeca con una fuerte correa…

A los pocos meses, el 11 de agosto de ese trágico año, “Granadino” le pegó la mortal cornada a Ignacio Sánchez Mejías en la Plaza de toros de Manzanares…Sánchez Mejías sustituía a Domingo Ortega, quien estaba convaleciente por un accidente automovilístico… Sánchez Mejías fallecería dos días después de la fatal cornada… “Sánchez Mejías que vestía un terno azul marino y oro desafía al toro, sentado en el estribo, dando un pase escalofriante; al repetir, es enganchado por la ingle y volteado horriblemente, sacándolo hacia las afueras colgado del asta, dando la impresión de una grave cornada. Armillita, de media estocada, lo termina al toro… El parte facultativo rezaba: “Herida penetrante en la región antero-interna del muslo derecho, de dirección ascendente y de unos 12 centímetros de profundidad. Pronóstico grave”… Lo que complicó todo fue que se detectó la gangrena, agresiva que en dos días acabó con la vida del torero abriéndole las puertas a la inmortalidad… Quince minutos antes de alcanzar las diez de la mañana del 13 de agosto, Ignacio expiraba.…
Una semana después, el 18 de agosto de 1934, el ministerio de la Gobernación abrió durante un plazo de quince días una información pública para adoptar normas y evitar, que saltara el estoque al tendido en la suerte de descabellar… Se presentaron más de cuarenta modelos distintos y se sometieron a un concurso 8 fueron probados en el Matadero de Madrid… Se modificó el reglamento y nacería el verduguillo, con una “cruceta”…
Aquella tarde trágica
del 6 de agosto en La Coruña
quedó mucho tiempo
en la memoria del gran Belmonte
y de los aficionados taurinos
y para siempre
en la historia tauromaquia…



