Manuel Recio Abad. Suite Información.– España necesita construir cientos de miles de viviendas y para hacerlo necesita suelo, promotores, constructores y, necesariamente, mucho dinero.
La Administración no puede hacerlo sola. La banca tampoco. El capital privado y los fondos de inversión tienen que formar parte de la solución.
Pero tenemos un problema.
Hoy encontramos financiación privada para promociones inmobiliarias al 10, 12, 13 y hasta el 15 % anual. Es legítimo que quien arriesga su dinero quiera obtener una rentabilidad, pero esos costes financieros difícilmente pueden encajar en una vivienda protegida cuyo precio de venta está limitado.

La contradicción es evidente:
NO PUEDE HABER VIVIENDA ASEQUIBLE FINANCIADA CON DINERO INASEQUIBLE.
Si queremos vender viviendas a precios que puedan pagar las familias, tenemos que actuar sobre todos los componentes de ese precio.
Necesitamos suelo asequible, costes de urbanización razonables, construcción eficiente, menos impuestos sobre la promoción y adquisición de vivienda protegida, Administraciones mucho más ágiles y financiación adecuada.
No podemos limitar el precio de una vivienda y dejar ilimitados los costes necesarios para producirla.
Y aquí los fondos de inversión pueden desempeñar un papel extraordinariamente importante.
No les pedimos que regalen el dinero ni que renuncien a obtener beneficios. Les proponemos crear un nuevo espacio de inversión: vivienda protegida y asequible con rentabilidades razonables, proyectos solventes, demanda acreditada y mecanismos públicos que ayuden a reducir el riesgo.
Si disminuye el riesgo, también puede disminuir el precio del dinero.
Administraciones, banca, ICO, fondos de inversión y promotores tenemos que encontrar fórmulas que permitan movilizar miles de millones de euros hacia la construcción de vivienda. Avales públicos, financiación compartida, fondos especializados o préstamos con diferenciales razonables son caminos que debemos explorar.
España tiene un enorme problema de vivienda, pero también una enorme oportunidad de inversión.
Los fondos tienen capital. Los promotores tenemos proyectos y capacidad para desarrollarlos. Las Administraciones tienen suelo, instrumentos financieros y capacidad normativa.
Pongamos las tres cosas juntas.
Desde AHIVA queremos impulsar ese encuentro. No queremos señalar a los fondos como parte del problema. Queremos invitarlos a formar parte de la solución.
Porque la vivienda asequible también puede ser una inversión rentable.
Pero para conseguirlo tendremos que encontrar un equilibrio entre la rentabilidad que legítimamente busca quien pone el dinero y el precio que realmente puede pagar quien necesita una vivienda.
Ese equilibrio es posible.
Y cuanto antes nos sentemos todos a buscarlo, antes empezaremos a construir las viviendas que España necesita.


