Después del amargo y deslucido empate a cero frente a Cabo Verde en el debut, la Selección Española llegaba con urgencias a su segundo compromiso del Grupo G en el Mundial 2026. Sin embargo, La Roja no tardó en dar un golpe sobre la mesa, superando por completo a Arabia Saudí con una goleada (4-0) que le devuelve la chapa de candidata al título y la deja a un paso de la siguiente ronda.
El partido duró, a efectos competitivos, apenas media hora. España saltó al césped de Atlanta con las ideas muy claras y, en el minuto 11, abrió el marcador. Lamine Yamal vivió su momento soñado al anotar su primer tanto mundialista tras empujar a la red un centro raso medido de Mikel Oyarzabal, que había roto a la defensa saudí por el perfil izquierdo.
Ese gol fue solo el inicio del vendaval. A partir de ahí, Oyarzabal pasó de asistente a verdugo firmando un doblete exprés. En el 21′, aprovechó un balón bajado con la cabeza por Aymeric Laporte en el área para anticiparse a la defensa y batir con calidad al meta Al-Owais. Apenas tres minutos después, en el 24′, el delantero de la Real Sociedad coronó una preciosa jugada coral que nació en las botas de Pedro Porro y pasó por Cucurella y Dani Olmo, poniendo el 3-0 antes del descanso.
Con todo el trabajo hecho en la primera mitad, el segundo tiempo fue un monólogo español donde Luis de la Fuente aprovechó para rotar y dar descanso a sus hombres clave. Aun así, el cuarto gol no se hizo esperar. A los tres minutos de la reanudación, en una jugada de estrategia, Marc Cucurella enganchó una volea que el portero saudí logró rechazar a medias, con la mala suerte de que el rebote impactó en su compañero Hassan Al Tambakti, anotando en propia puerta el 4-0 definitivo.
El castigo pudo ser aún mayor, pero el guardameta saudí evitó un par de tantos cantados y a Ferran Torres le anularon una diana por fuera de juego en la recta final. Con esta exhibición de autoridad, España no solo suma tres puntos de oro, sino que recupera el buen juego y la confianza de cara a lo que resta de torneo.


