Manuel Recio Abad. Suite Información.– Si la Tauromaquia fuese una ciencia exacta se estudiaría en la rama de ciencias y se practicaría en los patios de universidades como Oxford, Harvard o Stanford.
El gran ganadero Domingo Hernandez dejó a su hija Concha lo mejor de su ganadería, con su hierro y divisa. Garcigrande a su hijo Justo.
Ayer se lidiaron seis de los nacidos en la finca “El Palancar de Traguntia”, sita en el término municipal de Pozos de Hinojos, Salamanca. Sin alquimia, sin bravura y sin transmisión fueron despachados por Alejandro Talavante, Andres Roca Rey y Pablo Aguado. La principal característica de los pupilos de Concha Hernandez fue la mansedumbre que evidenciaron.
El primer astado de nombre “Terrateniente “, un colorao de 510 Kgs, en tipo, con el que Talavante anduvo frío y desdibujado, sabiendo que en Sevilla su toreo no llega con la misma hondura que en Madrid. Y así anduvo con su segundo “”Pintor”, un negro listón que no pintó nada de nada y que consiguió desarmar al torero extremeño cuando toreaba al natural. Estocada tendida tras lo cual fue a morir buscando la puerta de chiqueros. Segundo de la tarde “Valiente” colorao de 531 Kgs correspondiente a Roca Rey. Acusó su mansedumbre desde el inicio, saliendo suelto de cuantos capotes le salieron al encuentro. Manso de solemnidad, con medias arrancadas tras las cuales casi siempre salía suelto buscando la llave de la puerta de toriles. Oleadas van y vienen. El peruano lo intenta meter en el capote con éxito limitado. Imposible. Pablo Aguado hace su quite. Tres verónicas y media Insuperables. Se recompone el toro en el último tercio. Tanda de derechazos en redondo. Desarme. Cambio de manos y suenan algunas palmas. Naturales con colada. La faena, meritoria, transcurre junto a la boca de riego. Estocada perfecta. Silencio.
Tercero de nombre “Cafetero”, negro que dió 519 Kgs en la báscula. Corresponde su lidia al hispalense Pablo Aguado. Cafetero remata en burladeros. Es recibido con lances a la verónica con torería y son. El picador lo acoge con un pinchacito. Suena el estribo en su segundo encuentro con la cabalgadura echando la cara arriba en el encuentro. Quite de Talavante por verónicas. Quite de Aguado por chicuelinas y una media muy aplaudidas. En banderillas saluda desmonterándose Ivan García. Faena corta. El toro se raja y busca la puerta de chiqueros. Embiste a la defensiva. Faena de muleta multitendidos con Cafetero recorriendo la plaza y barbeando las tablas, en las cuales se termina aculando. Pinchazo. Pablo Aguado corretea persiguiendo al huidizo. Estocada. Palmas. En quinto lugar salta al ruedo “Veronés”, un castaño claro de 515 Kgs, avacado, fuera de tipo, pero con un cadencioso gazaponeo y mucha nobleza en la embestida. Un bombón al que Pablo Aguado hace un quite de ensueño por delantales.Mejor son que todos sus hermanos tiene este de Verona, aunque con poca fuerza. Roca ofrece varias tandas de derechazos marca de la casa en los medios con cambios de manos rematando con pases de pecho. Suena la banda del Maestro Tejera. El de Hernandez embiste con codicia cuando Roca lo cita al natural. Molinete de remate. Derechazos en redondo. Roca quiere demostrar que sigue siendo el Rey, el mejor de los lidiadores. Pone al público en pie en dos ocasiones. Estocada fulminante un pelín atravesada. Oreja. Sexto y último de la tarde para Pablo Aguado. Un negro mulato con el nombre de “Embajador” y sus 512 Kgs salta al ruedo maestrante, montado y carente de definición. Recibo por verónicas, tras lo cual el toro se desentiende. Echa la cara arriba en el caballo. Aguado inicia su faena con doblones por bajo flexionando ambas piernas. Faena variada pero sin transmisión y que tras una voltereta, enrabietado, fue a más, sonando la música . Final de faena con mas enjundia. El diplomático se raja y busca las tablas. Finaliza la faena Aguado en la puerta de chiqueros. Solo arrancadas. Aviso. Estocada. Ligera petición. Segundo aviso. Vuelta al ruedo. Resumen de la corrida: Alejandro Talavante, de malva y oro, silencio en ambos.
Roca Rey, de corinto y oro, silencio y oreja.
Pablo Aguado, de tórtola y oro, silencio y vuelta tras dos avisos.
INCIDENCIAS: Se colgó el cartel de “no hay billetes”. Calor y apretura en los tendidos.


