Manuel Recio Abad, suiteinformación.- En el año 1492, coincidiendo con el descubrimiento de América y bajo el reinado de los Reyes Católicos, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los judíos fueron expulsados de España. Sin la ayuda de los que tuvieron que abandonar su tierra, su ancestral y amado lugar de nacimiento, la Reconquista no habría podido culminarse. Los sefardíes aún reconocen con orgullo cuál es su procedencia y guardan recuerdos que han ido transmitiendo de generación en generación hasta nuestros días, incluidas las llaves con las que habrían las puertas de sus casas en la Península Ibérica
Cual fue el motivo por el cual fueron expulsados?. ¿Económicos o religiosos? En pleno proceso de beatificación de la reina Isabel la Católica, declarada Sierva De Dios por la Santa Sede, se van referenciando datos que hasta ahora eran desconocidos. A los judíos les estaba vetado el ejercicio de varias profesiones. No podían ejercer la medicina, ni la cirugía en pacientes cristianos; tampoco la abogacía, ni se les permitía comerciar con medicinas o alimentos sin un permiso especial. ¿El motivo? Haber matado a Jesús de Nazaret.
El odio al judío viene de muy atrás, la envidia también porque en ganar dinero son los números uno; siendo un grupo étnico multirracial ha sido denostado y atacado en su diáspora en diferentes épocas y lugares del planeta. El judaísmo, religión monoteísta como la musulmana y la cristiana, ha sido especialmente perseguida. La shoá sufrida por los eurohebreos en el periodo que transcurre entre 1939 y 1945, coincidente con la Segunda Guerra Mundial, a manos del gobierno nacional SOCIALISTA alemán, supuso el exterminio de más de once millones de seres humanos víctimas de la política pública antisemita de solución final, que adquirió una especial virulencia en los años 1941 y 1942 a las órdenes de Heinrich Himmler.
En pleno siglo XXI una nueva generación de socialistas y comunistas españoles propone de nuevo una “solución final” para el pueblo hebreo. El reconocimiento implícito por parte del gobierno español, del grupo terrorista Hamas al hacer lo propio con la entelequia política del estado fallido de Palestina, coloca a España en una difícil y delicada situación en el ámbito del derecho internacional.
Estamos pendientes de conocer cómo van a desarrollar desde el gobierno español el programa de eliminación del estado de Israel y los más de diez millones de habitantes que conforman la población hebrea residente entre el río Jordan y el mar Mediterráneo, a lo cual hizo alusión la comunista aficionada a la plancha, vicepresidenta segunda Yolanda Diaz. Quedamos a la espera de conocer pronto su proyecto de aniquilación del pueblo judío y también si de paso lo hará extensivo a la etnia gitana, homosexuales, etc, como hicieron sus referentes nazis en el pasado siglo.
De pequeño oía en muy repetidas ocasiones que los judíos eran malos porque habían matado a Jesucristo, también judío, por entender que era un apóstata que no sólo renegaba de su religión sino que además se auto calificaba como hijo de Dios , hecho hombre. Sin embargo muy pronto descubrí en la excelencia de esas familias hebreas residentes en Gibraltar con cuyos hijos jugábamos en la playa de Puente Mayorga, de apellidos como Benaim, Barchilom, Serfaty. Seruya, Mizrahi, Dayan… y nombres como Mossé, David, Susana, Salomón…., que al margen de la importancia que en diversos sectores empresariales ostentaban, eran magníficas personas, buenos amigos y exquisitamente respetuosos con todas las creencias religiosas ajenas. Quizás por ello Gibraltar sea un ejemplo de convivencia entre individuos que profesando distintas religiones, han sabido respetarse entre sí y convivir pacíficamente hasta nuestros días.
Esperemos por el bien de todos que esta nueva jaimitada del gobierno, que no de los españoles, no produzca efectos indeseados perniciosos e Israel sepa olvidar la afrenta cometida por un gobierno déspota y descerebrado a partes iguales que hoy mal dirige los destinos de España.
No nos representa.



