En esta temporada de 2022, en la que el Mundo Taurino retoma las actividades después del parón por la pandemia; se suceden conmemoraciones y efemérides relevantes. La figura de Manolete, trascendió ampliamente el mundo taurino, entre julio y agosto acontecieron los sucesos más relevantes de su vida y su muerte, del IV Califa Cordobés, fueron 30 años, 3 décadas de su vida para convertirse en mito y leyenda. Su vida había sido siempre torear desde que pisó una arena en una plaza, nunca dejó de hacerlo hasta su último día en Linares… El nacimiento de Manuel Rodríguez Sánchez, fue en Córdoba el 4 de julio de 1917. Manuel era un predeterminado, no podía ser otra cosa que ser Torero. “Manolete” nació el 4 de julio de 1917 en Córdoba, España; Manuel Laureano Rodríguez Sánchez. Heredó la vocación torera, por parte de su padre que era banderillero y de quien tomó el nombre y apodo y por parte de su madre, doña Angustias Sánchez, oriunda de Albacete que estuvo casada con dos toreros: primero, con Lagartijo Chico, y, al enviudar, se casó con Manuel Rodríguez padre de Manolete. Su tío fue Bebe Chico y su tío abuelo era Pepete, que también murió en 1862 en la plaza de Madrid entre las astas de “Jocinero” otro toro de Miura.

Su presentación con picadores fue en la Plaza de toros de Tejares un 25 de julio de 1935 alternando con Jaime Pericás y Edmundo Cepeda. La alternativa fue un 2 de julio de 1939 de Manuel Rodríguez “Manolete” en la plaza de toros de Sevilla, con Manuel Jiménez “Chicuelo” de padrino y Rafael Vega de los Reyes “Gitanillo de Triana” como testigo y con toros de Clemente Tassara con el toro “Comunista”que fue rebautizado como “Mirador”. Cuajó faenas memorables, como al toro “Ratón” un 6 de julio de 1944, durante la corrida de la Prensa en Las Ventas, el sobrero del ganadero portugués Pinto Barreiros en Madrid.
“Mi postura en el toreo ha de ser fuerte y heroica. Tengo que dominar con arte los nervios que me hacen tan malos ratos antes de cada corrida. Lo que pretendo es que el toro esté donde yo le mande. Esto es lo que entiendo del toreo: hacer que el toro embista únicamente a lo que se mueve. Por ello, yo en la plaza tengo que hacer de poste, porque así, mandado con la muleta y llevo al toro por el recorrido justo. Así se puede torear con tranquilidad y evito ser cogido. Puede que el toro se tropiece o cambie de trayectoria y entonces todo se va al traste… con consecuencias imprevisibles…” Manolete
Manolete fue hombre y un torero muy responsable, de una gran personalidad, nacido para ser protagonista, su estilo como torero fue único, al acortar tanto las distancias, recortó los pases, pero extendió el toreo.
Manolete le comentó a su amigo, su confidente y apoderado José González Cámara sobre la responsabilidad que tenía frente al público: Don José, pagan “pa” verme y no hay que hacer distinciones, de plazas grandes o pequeñas. Y al público rico no le cuesta pagar la “entra”, pero los pobres les cuesta el “jorna” que se lo quitan de comer “pa” verme, así que no hay que decepcionar a nadie…”
“ si yo no estoy bien, prefiero ir a la enfermería” “Yo solo sé matar por arriba, en el hoyo de las agujas”. Manolete.
Estando convaleciente Manolete de la cornada recibida en la corrida de la Beneficencia de Madrid sin saberlo en su última temporada de 1947 le hicieron una entrevista dijo esta frase premonitoria de su muerte: Si la muerte me llega, nunca me cogerá en ese momento feo de la cobardía, sino en el gesto rabioso del luchador… Si ha de venir la muerte que sea en una tarde de éxito… Cámara con voz grave y autoritaria, intervino en la entrevista diciendo: “¡Vamos Manué no digas tonterías! ¿“Pa” qué hablar de esas cosas?”
“Me retiro profesionalmente al final de la temporada…”
“La existencia que llevamos los toreros es muy triste.
De un lado para otro, sin descansar en ninguna parte,
cargados de angustias, llevando a cuestas
la vergüenza de las tardes malas
cuando el público se convierte en una fiera ululante,
de terrible crueldad”.
“Siempre con una interrogación:
Dios mío, ¿cómo quedaré en esta corrida?
¿Me matará un toro esta tarde?”
“Y si la muerte me llega nunca me cogerá
en ese momento feo de la cobardía,
sino con el gesto rabioso del luchador…”
Manolete IV Califa de Córdoba; entrevista concedida en julio a José María Carretero, “El Caballero Audaz”, en el diario “Jornada”
Fue un torero poderoso, Manolete tenía valor como nadie, con los pies clavados al piso, el dominio con la largura de los brazos y el temple con el mando de la muñeca, que se arrimaba en todas las tardes, en todas las plazas, fue ante todo uno de los grandes en la suerte suprema de toda la historia. Hasta que acudió a su cita con el destino, aquella fatídica tarde de verano un jueves 28 de Agosto de 1947, en el coso de Santa Margarita con Islero de Miura.
Murió el Torero e iniciaba la Leyenda…
Las dos mujeres que ocupaban su corazón no pudieron despedirle… Ni Doña Angustias la cual se hallaba veraneando en San Sebastián, ni la actriz Lupe Sino, cuyo verdadero nombre era Antonia Bronchalo Lopesino, no pudo acercarse al moribundo, no pudo despedirse de su amor… No la dejaron por temor a un posible matrimonio “in articulo mortis” se quedó aguardando al torero en Lanjarón, a donde jamás regresaría… La familia de Manolete y su apoderado la rechazaban… Manolete llevaba tiempo queriendo dejar los ruedos, se podía observar a través de las fotografías su fragilidad, el desgaste físico al que había llegado este torero, por dejar la vida en los ruedos…
“Qué ganas tengo de que llegue octubre”, repetía una y otra vez. La presión era exigente cada tarde y en aumento. “El público solo está contento conmigo si voy camino de la enfermería…”
A Manolete no lo mató Islero, ni el plasma… Su destino era la Gloria Eterna… Y compartirla con Joselito y los otros grandes toreros que han dejado su vida en los ruedos…
El Monstruo,
el IV Califa del Toreo,
está más vivo que nunca…
Bibliografía: Semanario El Ruedo/Baldomero/Filiberto Mira libro Manolete/Giraldillo ABC/“El día que mataron a Manolete…” Tico Medina