Xavi Altamirano. Suite Información.- Hay domingos que son simplemente una victoria y otros que se convierten en una fotografía para la historia.
Todo el barrio de Valentino Rossi esperaba el triunfo de los italianos en su feudo de Misano, pero su eterna marca Ducati llevaba en sus filas al animal capaz de anular el efecto «campo a favor» y a un Bezzecchi con la moto, sin duda, más capaz en estos momentos.
El viernes, en la Sprint, ya demostró Marc que solo hay un talento por encima del resto de la parrilla; todos lo daban por perdedor hace dos meses y se han vuelto a equivocar, como siempre les pasa a sus detractores y a los seguidores del de Tavullia, villa que hoy estará de luto. Un luto riguroso, como el que requiere que seis españoles llenen las seis primeras plazas de la carrera de hoy, domingo, en un Misano lleno, como siempre. Lleno de una afición que ve, día tras día, que el motociclismo español está a ese nivel, porque respeta la forma de conseguir campeones.
España está repleta de series específicas para la formación de jóvenes pilotos, desde los ocho años, y cualquiera de los pilotos que hoy forman parte de la parrilla de cada una de las tres clases del Mundial lleva un esfuerzo de formación muy duro y costoso.
Italia espera, como siempre, la aparición de otro Valentino, y aún no se han dado cuenta de que, para que un niño llegue a Moto3 formado, hay que enviarlo a España y ponerlo en manos de los mejores profesionales. El resto de países no lo dudan; si no, ¿por qué hablan castellano el resto de pilotos europeos que forman las parrillas del Mundial?
Mientras el público italiano acudía al circuito Marco Simoncelli esperando celebrar a sus héroes, fue España quien colocó en lo más alto y, por orden, a Marc Márquez, Álex Márquez, Pedro Acosta, Fermín Aldeguer, Jorge Martín y Raúl Fernández.
Una exhibición sin precedentes en la categoría reina y una demostración de la extraordinaria salud del motociclismo español. Y Marc Márquez ha vuelto a hacer lo que mejor sabe hacer: ganar cuando más importa. El piloto de Ducati llegó a Misano sabiendo que el campeonato estaba al rojo vivo. Y decidió no hacer cuentas. Dos carreras, dos primerazos.
Ese regalo de hoy de Bezzecchi es debido a esa falta de formación de base; debido a la ausencia de profesionales de la psicología deportiva en los equipos. Hoy ha salido «descosido», se ha puesto primero y ahí se le ha ido la mano, con un ritmo que no se puede llevar con un medio en las primeras dos vueltas.
Otra historia es si alguien me puede decir si a Bagnaia le vendría bien un psicólogo deportivo. ¿Es lógico que ese chico, que además de un señor es una máquina en la pista y lo ha demostrado, pueda estar arrastrándose con la misma moto que Marc y en el mismo equipo?
Solo tenéis que asomaros a los equipos en la calle de garajes y ver la profesionalidad de los españoles, en todos los equipos, españoles o no españoles.
España lleva años sembrando en las bases y ha llegado el momento de recoger la cosecha.
Enhorabuena, España.
¡Bien hecho!



