La derogación de los decretos de vivienda en el Congreso fueron la palanca para que se precipitaran las elecciones generales. Después de que PP, Vox, Junts y UPN votaran en contra de esas medidas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decidió apretar el botón electoral el pasado 5 de octubre.
El deshaucio de Maricarmen y la acampada en la Puerta del Sol han marcado también ese adelanto de los comicios, que no estaban previstos hasta verano de 2027. También se ha sumado la gestión por la crisis en Ceuta como telón de fondo en los últimos compases de la legislatura.
Con todo, España se adentra en una corta pero intensa campaña electoral que determinará el futuro del Gobierno y también las políticas del país para los próximos años. Ante este escenario, los partidos ya preparan a sus candidatos y los programas electorales que les presentarán.
PP, PSOE y Vox mantienen a sus candidatos
Las tres principales fuerzas parlamentarias han decidido mantener a sus candidatos actuales y no hacer ningún cambio: repiten Alberto Núñez Feijóo por el PP, Pedro Sánchez por el PSOE y Santiago Abascal por Vox. Estas tres formaciones, además, ya tenían elegidos a sus candidatos antes de que las elecciones estuvieran convocadas.
El PP busca el próximo 29 de noviembre colocarse por delante del PSOE y superar los 137 diputados actuales parar lograr así hacerse con la Presidencia del Gobierno. Feijóo ya ha manifestado que «no pondrá cordones sanitarios» a Vox si les necesita, del mismo modo que ha advertido que no esperará tener «un cordón umbilical» con la ultraderecha.
Ya intentó acceder a La Moncloa en 2023, pero no le dieron los números para llegar a ser líder del Ejecutivo a pesar de ganar las elecciones. Entre sus promesas está la de viajar a Ceuta nada más ser investido presidente y también destinar ayudas a la ciudad autónoma tras la crisis migratoria de julio de este año. Asimismo, su reto es el de retener al votante conservador con promesas como la reducción de la presión fiscal y el impulso de la actividad empresarial.
El PSOE, por su parte, continúa su apuesta por su secretario general y presidente del Gobierno como baza electoral. Pedro Sánchez ocupa la Presidencia del Gobierno desde la moción de censura a Mariano Rajoy en 2018. Desde entonces ha sido el líder del Ejecutivo pactando con partidos de izquierdas y nacionalistas.
En este sentido, a lo largo de los últimos años ha estado criticado por los partidos de la oposición por sus pactos con los partidos independentistas y medidas como la ley de amnistía, así como su propia gestión. Sin embargo, él apunta a los datos macroeconómicos de España como su carta de servicios, remarcando el crecimiento del PIB y la mejora de otros indicadores.
De cara al 29 de noviembre, Sánchez plantea los comicios como una disputa entre dos modelos de país: la continuidad de un Gobierno progresista o una alternativa encabezada por el PP con el apoyo de Vox.
Por su parte, Vox tampoco toca a su principal figura política y mediática. Santiago Abascal es el presidente de Vox desde 2014. Procedente del Partido Popular, defiende un modelo de rechazo a la inmigración y a las políticas de género, así como una mayor centralización de las competencias. También apuesta por una reducción de impuestos y cuestiona elementos como el modelo actual de pensiones.
La estrategia del partido de ultraderecha pasa por sumar más apoyos y acercase al 20% de los votos. Para ellos, trabaja en diferenciarse del PP, al que acusa en ocasiones de no defender con suficiente firmeza sus principios. Sin embargo, populares y Vox gobiernan juntos en varias comunidades autónomas. Otro de los retos de Santiago Abascal es intentar marcar la orientación del próximo Gobierno de España.
Vox apela al voto del campo, pero también ha crecido mucho su apoyo entre los más jóvenes, según los últimos datos del CIS. En todos los comicios autonómicos de este último año, Vox ha mejora sus resultados y representación.
El Frente Amplio, la novedad en el espacio de izquierdas
La novedad en estas elecciones viene por la izquierda con la candidatura del Frente Amplio (formado por Movimiento Sumar, Más Madrid, IU y los comuns), que la liderará desde Barcelona la excalcaldesa Ada Colau. Procedente en sus orígenes del activismo social por el movimiento por el derecho a la vivienda, su trayectoria está vinculada al municipalismo y a los comunes.
El Frente Amplio pone en el centro el acceso a la vivienda y la regulación del mercado del alquiler, así como la protección de los servicios públicos. Asimismo, la figura de Ada Colau trata de reorganizar el espacio a la izquierda del PSOE y busca diferenciarse de los socialistas.
Tras no alcanzar un acuerdo con el Frente Amplio, en estas elecciones también se presentará Podemos (solo en Canarias y la Comunidad Valenciana se presentan conjuntamente). En su caso, su candidata será la actual eurodiputada Irene Montero.
Su trayectoria política está relacionada con el partido morado tras las protestas surgidas por el 15-M. Montero conoce bien la política institucional porque llegó a ser ministra de Igualdad, en un ejecutivo de coalición con el PSOE. Durante esa defendió una agenda feminista, también a favor de la lucha contra la violencia machista.
Con su candidatura, Montero quiere que Podemos mantenga su espacio y la relevancia política, independiente del Frente Amplio. De hecho, son varias las diferencias que se han expresado entre ambas organizaciones a lo largo de los últimos meses y años.
ERC apuesta por la continuidad con Rufián, también Junts con Nogueras
Desde el espacio independentista en Cataluña, Gabriel Rufián volverá a encabezar la candidatura de Esquerra Republicana de Catalunya por Barcelona en las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. De padres andaluces, llegó al Congreso en 2015 y es portavoz de su grupo parlamentario desde 2019.
Su último movimiento más conocido ha sido el de intentar articular una mayoría amplia de izquierdas que permitiera «frenar el avance de la extrema derecha» y «someter al PSOE» para ganar en políticas sociales. Sin embargo, ese espacio no ha fructificado. Lo que sí que ha logrado ERC en Cataluña es un pacto con Podemos y que los votos de los morados vayan a los republicanos. Rufián, asimismo, tiene el objetivo de hacer crecer la representación de su partido tras dos elecciones a la baja.
Desde Junts también mantienen a su cabeza de lista, de modo que Míriam Nogueras volverá a liderar el grupo de Carles Puigdemont en la capital. La formación confía de nuevo en ella su voz en Madrid, tras años ocupando un lugar central en la estrategia del partido independentista.
Con su nombre, Junts quiere volver a ser decisivo en la próxima legislatura, del mismo modo que lo han sido sus siete diputados en los útimos tres años. Sin embargo, desde el espacio posconvergente ya avisan que no volverán a facilitar un Gobierno socialista si de ellos vuelve a depender.
Para la formación posconvergente, la candidatura de Nogueras representa la continuidad de una estrategia que busca aprovechar la representación parlamentaria del partido para negociar medidas para Cataluña y defender sus reivindicaciones independentistas.
Bildu apuesta por Matute como candidato y el PNV a Vaquero
En el grupo parlamentario de EH Bildu proponen cambios, con la candidatura de Oskar Matute, una figura destacada de la izquierda independentista vasca. Hasta ahora en primera línea de esta formación en el Congreso se encontraba Mertxe Aizpurua.
En la Cámara Baja, Matute ha tomado cierto protagonismo participando en varias negociaciones sobre medidas sociales y laborales. En su programa, EH Bildu defiende el derecho a la autodeterminación y una mayor soberanía política para el País Vaco.
Por su parte, el PNV mantiene la confianza en Maribel Vaquero para que siga liderando el grupo parlamentario como hasta ahora. La estrategia de los abertzales se diferencia de la de EH Bildu por su apuesta por la negociación y por una relación más pragmática con el Gobierno central con un tono más conservador.
Por ello, Vaquero intentará seguir negociando con el Ejecutivo nuevas transferencias para el País Vasco, así como mayor financiación y autogobierno.
El BNG y Coalición Canaria repiten candidatos
El nacionalismo gallego y canario también deciden por mantener a sus candidatos. Por parte del BNG, Néstor Rego vuelve a ser el cabeza de lista de la formación. Su reto es el de sumar más representación, ya que actualmente el partido solo tiene un diputado en el Congreso de los Diputados.
También Coalición Canaria vuelve a proponer a Cristina Valido como cabeza de lista. A lo largo de esta legislatura ha defendido los intereses de las islas Canarias, votando a veces a favor y otras en contra del Gobierno. Valido ha situado entre sus prioridades la denominada Agenda Canaria, que incluye mayor financiación y compensaciones derivadas de la insularidad del territorio al que representa.





