REDACCION. Diego Toluca. suiteinformación.- España es tierra de pactos. Nuestra historia está llena de ellos. No voy a detallar cuantos ha habido, unos erróneos y otros acertados ,pero ejemplos de acuerdos para evitar conflictos de todo tipo los encontramos por docenas. Muchos de ellos han marcado la historia de España. Baste citar el Compromiso de Caspe en 1412, o los Pactos de Guisando de Isabel la Católica firmados en 1468; las Capitulaciones de Santa Fe en 1492; los Tratados de Tordesillas firmados con Portugal por los que se ponía orden al descubrimiento y al reparto de nuevas tierras en el continente americano; el Abrazo de Vergara de 1.839….. y más recientemente los Pactos de la Moncloa de 1977 que supusieron la fijación de bases del juego económico en el que materialmente basar nuestra reciente democracia . Pero es muy probable que en todos los acuerdos, ya nombrados como ejemplos ,no se hubieran colocado de antemano las tan cacareadas “líneas rojas” y los inapropiados “cordones sanitarios”. Con ellos esgrimidos de la mano de una de las partes jamás se hubiese conseguido alcanzar el más nimio de los acuerdos.. La clase política antepone siempre intereses de partido al interés general. ¿Alguien duda de ello? Y en el interés de partido se encuentra, cómo no, el propio de cada cual. Atizar al oponente de manera inmisericorde no impide que el ciudadano observe y saque sus propias conclusiones y de ahí su voto. El gran error del Gobierno ha sido convocar Elecciones Generales en época de pactos previos. Pactos matemáticos que llevan al poder a quien no ha conseguido la necesaria mayoría absoluta para gobernar sin necesidad de ellos. A los mandamases socialistas se les llena la boca de acusaciones hacia los mandamases populares por pactar con VOX. Cuando se oyó hablar de líneas rojas o cordones sanitarios en los pactos de PSOE con EH BILDU y ER de Cataluña, el PNV…..?.
La gran, la enorme diferencia está en el momento elegido para hacerlo y más en el engaño a toda una ciudadanía.
El electorado conservador ya sabe que tiene dos opciones para elegir y que ambas llegarán a acuerdos poselectorales para conformar el futuro Gobierno de España. Al menos en él no habrá comunistas emboscados, ni estará apoyado por herederos de terroristas, ni aquellos que quieren dividir a España.
La suerte está echada. Solo queda esperar. DT






