
REDACCION. suiteinformación. Manuel Recio Abad.- «A Dios le tenemos hasta el gorro». Esto me ha escrito un buen amigo tras leer mi anterior entrega de El Balconazo; y creo que a partir de hoy, a la Virgen de Guadalupe también.
Como calificar lo ocurrido en Extremadura?. La asimetría diseñada por la cúpula directiva del PP, por la cual los dirigentes en cada reino de taifa autonómico es libre a la hora de pactar con la finalidad de conseguir gobiernos estables, no termina de ser entendida ni siquiera por su propio electorado. Los motivos en los que basan los populares extremeños la negativa a incluir parlamentarios electos de VOX en el futuro gobierno nos mueve desde la risa hasta el estupor. ¿Es tan difícil atender a lo esencial en vez de a lo superfluo?. ¿Es tan complicado tomar lo que une y rechazar lo que separa?.
Extremadura ha oído cuáles son las motivaciones por las cuales se aboca a unos nuevos comicios. Un total de 887.150 extremeños serán llamados a votar de nuevo para lo mismo y una vez ya lo hayan hecho en las Elecciones Generales del 23 de Julio. Sería una segunda vuelta de similares resultados aunque ahora el caladero de votos del PP parece apuntar hacia los potenciales electores del PSOE. Lo expuesto por la Sra. Guardiola lo firmaría el mismísimo Sr. Fernandez-Vara. Ahí radica uno de los males endémicos de la política española. Es la alternancia bipartidista basada en el engaño y el transformismo que de un modo camaleónico han impuesto los dos partidos hegemónicos que dicen ocupar el centro izquierda y el centro derecha. Todo ello de la mano de la moderación y de una capacidad de diálogo que casi siempre brilla por su ausencia. Todo lo demás es populismo, posiciones extremas, racismo, xenofobia, maltrato, rojo, facha….. Si abandonas uno de los dos rediles te conviertes en una especie de oveja descarriada, proscrita e incomprendida.
Te intentan convencer de que tu voto no vale nada o muy poco y todo ello dependiendo de en qué lugar de España residas. Voto útil lo llaman. Y pregunto:
¿útil para qué y para quien?. Algo no funciona.
Son las actitudes personales, los pensamientos únicos y los criterios inamovibles las causas que hacen imposibles los acuerdos poselectorales cuando estos son inexcusables. La política de altura no sabe de estadísticas ni de complicados escorzos de difícil justificación.
El bien común y los intereses de Estado deben ser objetivos prioritarios.
El problema estriba en que algunos protagonistas de lo que debiera ser tienen un…. balconazo y así es imposible.



