José Manuel Otero Lastres. Suite Información.– Las elecciones del pasado día 22 en Extremadura tienen dos lecturas: la general y la particular. La lectura general es que son las primeras elecciones en las que se enfrentan los dos partidos de ámbito estatal: el PSOE que ocupa el poder ejecutivo y el PP qué es el principal partido de España. La perspectiva particular tiene que ver con el próximo gobierno de Extremadura.
Con carácter general se puede decir que los resultados de Extremadura demuestran el “hundimiento” del PSOE. Los directores del partido PSOE han puesto a los extremeños en una situación que acabo donde mostraron los resultados: el derrumbamiento de dicho partido en Extremadura con el excelente resultado del Partido Popular.
Es la primera vez que se ven en unas elecciones, aunque sean Autonómicas, los dos partidos y en ellas los actuales dirigentes del Partido Socialista han cosechado algo que captaron los extremeños: el camino al que lleva la mentira con el consiguiente cambio incesante de opinión.
Desde la perspectiva general no es verdad que al pueblo le sea igual lo que digan los dirigentes de los partidos. El pueblo lo ve y el extremeño ha rechazado el cambio de postura a favor de mantenerse en el poder. Era la primera vez que había unas elecciones y ganó el que mantenía una posición contante.
Desde el punto de vista particular, expuesto el resultado general de la impresionante caída de ese partido socialista de Sánchez, queda por determinar quien gobernará a los extremeños. El tema será difícil. El partido que más subió sin llegar a tener la mitad de los votos del Partido Popular fue Vox y solo con esos votos parece que quiere que se tomen en cuenta esos votos para gobernar.
Con las matemáticas es difícil que los que tienen menos de la mitad de los votos que los ganadores utilicen sus votos para “gobernar”. Esta cuestión deben resolverla los políticos. Pero cada uno debe partir de lo que ganó y en esto los ganadores son el Partido Popular. Sería difícilmente conciliable que alguien con menos votos cosechados diga lo que debe hacer el partido claramente ganador. Es verdad que el PP se puso como tarea ganar “el cielo”. No lo alcanzó. Pero no conseguirlo no significa que no tenga derecho a gobernar.”


