Almería.- La provincia de Almería vive horas de absoluta consternación tras el trágico incendio forestal declarado en la zona de Los Gallardos. El fuego, que ha sido calificado por las autoridades como la mayor catástrofe de este tipo en lo que va de siglo en la región, ha dejado un balance provisional de doce víctimas mortales, cuyos cuerpos fueron hallados en el interior de varios vehículos cerca de la localidad de Bédar.
Un operativo de emergencia masivo ante una situación crítica
La magnitud del siniestro ha obligado a la evacuación de más de 1.000 personas, quienes han tenido que abandonar sus hogares ante el avance incontrolado de las llamas. Según fuentes de la Junta de Andalucía, muchas de las víctimas quedaron atrapadas al intentar huir por vías alternativas cuando la carretera principal quedó bloqueada por el fuego, convirtiéndose en una auténtica ratonera. Antonio Sanz, consejero de Presidencia, ha lamentado profundamente este suceso, asegurando que Andalucía se encuentra de luto.
Además de las víctimas mortales, el incendio en Los Gallardos ha provocado al menos ocho heridos de diversa consideración. Cinco de ellos permanecen ingresados en el Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería, algunos con quemaduras graves tras intentar refugiarse en barrancos cercanos. El despliegue de efectivos es total, contando con la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME), el plan INFOCA y numerosos medios aéreos y terrestres que trabajan sin descanso para contener las llamas.
La situación logística en la zona es compleja, con cientos de afectados siendo atendidos en centros culturales y polígonos industriales de municipios cercanos como Lubrín. Mientras tanto, las autoridades mantienen el corte total en la autovía A-7 y en la carretera N-340A, instando a la población a extremar la precaución y seguir estrictamente las directrices de los servicios de emergencia para facilitar las labores de extinción.


