Carlos Alcaraz no juega para ganar, si no para hacer creer en lo increíble. Sufrió, se levantó, ganó cuatro juegos seguidos con el 5-3 de Fritz en el segundo set cuando todo el mundo le veía fuera del torneo y dio un recital de puntos, olvidándose quizá por momentos de lo apretado del resultado, para hacer lo que mejor él hace, que es disfrutar jugando a este deporte. Se repuso para cerrar el choque ante el norteamericano por 7-6, 5-7, 3-6 y meterse por primera vez en un M1000 de París.
Su triunfo, además, confirma la presencia de Rafa Jódar por primera vez en unas ATP Finals, que se celebrarán en Turín en diez días y a las que el madrileño quizá ni soñaba hace diez meses, cuando aún ni siquiera era parte del circuito profesional.

Alcaraz toma la ventaja, Fritz no se rinde
Carlos Alcaraz y Taylor Fritz parecían haber hecho un pacto de no agresión al principio del partido. Daba la sensación de haber pactado unos dos primeros juegos para cada uno fáciles en el que no sufrieran demasiado desgaste.
En el partido no estaba pasando nada pero Alcaraz aprovechó la primera oportunidad que tuvo de poner tierra de por medio en el primer set. El murciano rompió el saque de Fritz con un passing de derecha perfecto. Carlitos ponía el 2-3 y algo de picante en hasta ese momento una apagada pista central parisina.
Pero con 3-5 en el marcador la duda parecía estar en que momento se iba a sentar en el banco Alcaraz con el primer set bajo su brazo un ciclón americano apareció en la pista francesa.
Alcaraz perdió la ventaja de la que gozaba y Taylor Fritz llevó el partido hasta el tie break. Carlitos perdió su tenis y acumuló muchos errores no forzados y encontró una dificultad tremenda para meter primeros.
Coming through a nail-biter 😬🥵
Fritz saves three set points and clinches the opener vs Alcaraz, 7-6!#RolexParisMasterspic.twitter.com/puj3IYEP0w
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La muerte súbita no pudo tener más emoción y se lo llevó quien mejor aprovechó sus oportunidades. Tres tuvo Alcaraz: Dos al resto y una al servicio pero la precipitación le llevó a no sacarlos adelante. Las mismas balas tuvo Fritz y a la tercera fue la vencida. El americano, sacando en ocasiones hasta a 230 km/h, se llevó un tie break agónico (12-10) en un set en el que la realidad es que Carlos Alcaraz no estuvo fino salvo en dos o tres chispazos típicos del murciano. Al del Palmar le condenaron dieciséis errores no forzados pero sobre todo la falta de clutch en los momentos de la verdad.
Fritz lleva al límite a Alcaraz
Durante el segundo set, Carlos Alcaraz tampoco se sintió cómodo. Taylor Fritz, uno de los mejores sacadores del mundo, imponía su tenis a través de potentes servicios.
El español parecía ir a remolque durante todo el encuentro y el break del americano llegó con 3-3 en el marcador. Era en el momento que con (casi) todo perdido por parte de Alcaraz trató de soltarse.
En el siguiente juego llegó a tener bola de rotura pero el americano se defendió con uñas y dientes y sacó adelante el juego para poner el 5-3 con la misma contundencia que le estaba haciendo liderar el partido.
Carlos Alcaraz jugaba sin red. Si fallaba en su saque quedaría fuera del Master 1.000 pero apareció la magia. Salvó una bola de partido y se llevó ese juego con una obra de arte que entrará al top de los mejores puntos que Alcaraz ha conseguido hasta ahora.
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Fritz siente la presión, Alcaraz la disfruta
La presión era entonces para Fritz y le pasó factura. Una vez más, Carlitos, sin nada que perder sacó su mejor versión. Hasta dos bolas de partido tuvo Fritz pero el murciano se agarró a la pista con todo, sonrió y lo sacó. Sí, hasta en dos ocasiones dedito a la oreja y vuelta a empezar en este segundo set.
Alcaraz entró en un trance en el que el resultado no era primordial. El murciano había llegado por fin a La Défense y puso todos los esfuerzos en hacer disfrutar al público. Sin miedo, con restos ganadores, ‘passings’ y celebraciones más dignas de final de Grand Slam que de cuarto de final de Masters 1000, llegó a la ansiada bola de set tras verse fuera del torneo minutos antes.
Y como todo en este choque, no podía salir a la primera. El estadounidense sacó a pasear el martillo que tiene por brazo para fulminar las dos primeras opciones del murciano. Fue a la tercera, ya en el ‘deuce’, cuando Alcaraz sacó por enésima vez en pocos juegos su clásica celebración.
La tercera manga empezó con aire en París. Alcaraz, que iba a favor de corriente, rompía el saque de Fritz en el cuarto juego para el 1-3. El americano había bajado varios pistones su nivel de juego, cometiendo muchos más errores, dejando jugar más cómodo a Alcaraz y con pocas respuestas al servicio del de El Palmar. De hecho, en los tres primeros juegos al servicio tan solo perdió un punto.
Pero este partido había enseñado a no cantar victoria antes de tiempo y a seguir conectado para evitar la resurrección de Fritz. El español le dio vida en un juego de más de 8 minutos que podía dejar casi visto para sentencia el partido con el 1-5. Sin embargo, Fritz resistió las dos opciones que tuvo Alcaraz y el murciano tenía que asegurar el partido desde su servicio con el 2-4 a favor.
Nada como sentirse mínimamente vivo tras verse muerto para recuperar energía en las piernas. Fritz resistía al saque de Alcaraz y se encontraba con una inesperada bola de rotura. Sería otro enorme saque del español el que salvaría el momento de tensión.
El siguiente punto acabaría con la paciencia del estadounidense con el muro que tenía enfrente. Un peloteo larguísimo acababa con Fritz dándola la pelota con la caña y amagando con romper su raqueta. Una brillante dejada y posterior globo terminarían el juego más peligroso para el 3 del mundo, que ahora sí, se quedaba a un juego de ganar el partido.
Sería a su servicio, con una gestión emocional digna de los mejores de todos los tiempos, y que diferencia muchas veces a los buenos como Taylor Fritz de las estrellas mundiales como Alcaraz. El español, a dos victorias de uno de los pocos trofeos que le quedan por ganar.
Victoria con doble alegría española
No estaba en La Défense, pero en París había otro alma ansiando la remontada de Alcaraz. Este partido era un todo o nada para Rafael Jódar de estar en las ATP Finals tras caer ante Casper Ruud en dieciseisavos de final. Si Fritz se metía en las semifinales del M1000, lograría el billete para Turín.
Su triunfo final por 7-6, 5-7, 3-6 le da al joven de 20 años el billete para luchar con los mejores tenistas del mundo al acabar noveno la carrera del año y beneficiarse de la lesión de Jannik Sinner, que se pierde lo que resta de temporada.



