Paloma Postigo Pérez. Suite Información.– La atracción que sentimos por llevar la razón a toda costa nos lleva, a veces, a desmejorar nuestra conexión con la realidad, a no escuchar.
Cada uno de nosotros viene con un tipo de enchufe de fábrica. Puede que no esté en perfectas condiciones y que no conecte, entonces, verificas si es que se ha ido la luz o debes cambiar de conector. Es decir, buscas de dónde viene el problema.
Hablando de conectar. Ayer leí un artículo de alguien que sabe mucho de arte y descubrí que es fundamental la información para entender lo que el artista quiere expresar. El plátano en la pared, por ejemplo, que me recuerda a Epi y Blas, pero que este crítico ha conseguido explicarlo para que lo entienda un poco más.
Lo que ves simplemente te gusta o no te gusta. Punto. Pero, entenderlo es otro cantar…
Di dos vueltas a la rotonda, casi siempre lo hago cuando los veo tomando un gin tonic en la Taberna de la Italiana.
Es una rotonda grande y puedo fijarme bien mientras conduzco.
Ella ronda los noventa y lleva corte de pelo muy francés, algo encorvada y consumidilla, pero con glow interior, ese que brilla por fuera. No sé por qué me da tanta alegría verla allí sentada y menos entiendo por qué giro dos veces seguidas la rotonda.
Él es normalito. Pero el conjunto de mesa, gin tonic, él normalito y ella chic…. Foto del Telva.
No es la primera vez que los veo. En alguna ocasión he coincidido en el mismo lugar y he procurado sentarme cerca para ver con claridad y cotillear un poco, abrir mi zoom criticón y explorar hasta el más mínimo detalle.
Como digo, él no vale mucho visto a simple vista.
”Mujer chic” lleva uñas descarnadas, con la pintura a medias. Sus coloretes copiados del Circo del Sol y el lipstic por encima de su labio superior. Un desastre.
Pero, esos ojos brillaban tanto que borraban toda imperfección. Desde lejos podríamos pensar que se trata de un matrimonio de esos legales, sin embargo yo con mi zoom descrubrí que eran novios ilegales. De esos que aún se escuchan y se miran con ojos de intención.
A ella le interesa todo lo que él hace y dice. Es colorida y luminosa. Él la ayuda con la servilleta y la hace reir, aunque es como el color caqui mate.
Esta foto que para muchos pasa desapercibida, solo la entiendes si te acercas y enfocas tus sentidos, al igual que aquella obra de arte del plátano pegado con una cinta a una pared.
Comprender no siempre es inmediato, en muchas ocasiones debemos pararnos a observar, escuchar, pedir información veraz y dialogar con aquellos a los que no entendemos, cosa que no ocurre en los lugares donde debería ocurrir. ¿Me explico? Esos despachos con gente importante de la que dependemos en muchos aspectos, donde se toman decisiones.
Ese lugar donde muchos no se quitan el plátano de la oreja ni para dormir.
Por cierto, la cinta que sostiene la banana a la pared , es americana.


