Este fin de semana en el Gran Premio de la República Checa, Marc Márquez ha vuelto a demostrar su instinto depredador. El piloto de Ducati se ha llevado una victoria crucial en la carrera del domingo, sacando el máximo partido al hueco que dejó el actual líder del Mundial, Marco Bezzecchi. El italiano ni siquiera pudo tomar la salida tras recibir una dura sanción por agredir a un comisario técnico el sábado después de la carrera al sprint.
Una partida de ajedrez a 300 km/h Márquez no lo tuvo fácil, pero jugó sus cartas con maestría. Durante gran parte de la prueba se mantuvo agazapado a la estela de Pecco Bagnaia, estudiando los movimientos del italiano. A falta de seis vueltas para el final, el de Cervera pasó al ataque, dio el hachazo definitivo y se colocó en cabeza.
Finalmente, Márquez cruzó la meta sumando la victoria número 101 de su carrera (la quinta que logra en el histórico trazado de Brno). El podio lo completaron el japonés Ai Ogura (Aprilia), que firmó un carrerón terminando segundo a solo cuatro décimas, y un Bagnaia que, tras desinflarse un poco al final, se tuvo que conformar con la tercera plaza.
El Mundial de 2026 se aprieta por arriba Este triunfo supone un auténtico vuelco al campeonato. Con Bezzecchi castigado en el box por su inexplicable pérdida de nervios, sus rivales le han dado un bocado tremendo a la clasificación.
La general queda al rojo vivo: Márquez escala hasta la cuarta posición con 140 puntos, situándose a solo 40 puntos del líder Bezzecchi. Por el medio de la tabla quedan Fabio Di Giannantonio (157 puntos) y Jorge Martín (172 puntos), quien logró salvar los muebles en Brno con un noveno puesto pese a arrastrar una sanción. La cruz de la jornada fue para Pedro Acosta, obligado a abandonar por problemas técnicos.
Con este resultado, Márquez avisa al resto de la parrilla de que está completamente metido en la pomada por el título.

